Markieff Morris no se ha vestido de corto en los últimos dos partidos de los Phoenix Suns. En la franquicia de Arizona ya estaban cansados de sus salidas de tono y faltas de respeto a sus compañeros y entrenadores y decidieron castigarle después del último desplante a su entrenador Jeff Hornacek, a quien lanzó una toalla durante un tiempo muerto en el partido del pasado miércoles contra los Denver Nuggets.
El jugador de 26 años no estuvo presente en las dos últimas derrotas ante Cavaliers y Sixers, completando así los dos partidos de castigo impuestos desde la directiva de los Suns, que tendrá que reunirse hoy con el jugador para que se comprometa a disculparse con sus compañeros y entrenadores, condición que pondrán para que pueda volver a jugar.

Desde que este verano los Suns traspasaran a Marcus Morris a los Detroit Pistons, su hermano gemelo no ha parado de quejarse de que le han faltado al respeto por dejarle 'solo' en el equipo y con declaraciones que daban a entender claramente de que quiere salir de la franquicia de Arizona. Markieff Morris incluso fue multado por la propia NBA por pedir su traspaso en público.
Según Marc J Spears, de Yahoo! Sports, este martes se reunirán ambas partes y si el jugador pone de su parte, podrá volver a vestirse de corto.
Cuando un jugador recibe una suspensión de empleo de la NBA, también significa que no cobrará lo correspondiente a esos días de trabajo. Estos 6 días fuera le han costado a Morris 145.455 dólares que no percibirá de su nómina.
Morris está promediando 10,8 puntos y 4,8 rebotes. Aunque empezó la temporada jugando de titular, en las últimas semanas había perdido bastante importancia en el esquema del equipo, siendo relegado a un papel en la segunda unidad del banquillo.
¿Se darán otra oportunidad los Suns y Morris o esta relación está condenada al fracaso?