Haber conquistado el campeonato de 2015, firmar el mejor arranque de temporada en la historia de la NBA y dominar con autoridad la competición con 53 victorias en 58 partidos, todo ello de manera consecutiva, parece no ser una gesta lo suficientemente sólida como para que los Warriors consigan escapar del escabroso mundo de las críticas.
Diversas ex-figuras de la competición han restado mérito al actual estado de forma del equipo, por razones de diversa índole que van desde el poco aprecio por el small-ball hasta la acusación directa de "poca dureza" en la actual NBA. No han sido pocos, incluso, los que se han atrevido a pronosticar una victoria hacia sus intereses entre los actuales Warriors y equipos de anteriores décadas.
Pese a que ha preferido mantenerse al margen durante los primeros momentos, Stephen Curry, MVP de la temporada en 2015, ha reconocido que las constantes críticas dirigidas a él y su equipo comienzan a resultar molestas.
"Todo ésto empieza a ser un poco molesto", admitió el base. "Estamos recibiendo una especie de oleada de críticas injustificadas desde todos los ámbitos. Lo único que hacen es compararnos con otros grandes equipos o decir 'podríamos vencerlos, somos mejor equipo'. Tenemos una plantilla muy competente y de gran nivel. Nos divertimos cuando estamos ahí fuera en la cancha y parece que es eso lo que realmente molesta. Nos gusta lo que hacemos."
Por el momento, la mejor respuesta para sus detractores está siendo la superlativa temporada que están firmando los hombres de Steve Kerr. Un nuevo MVP para Curry o superar el récord de victorias de los Bulls de la temporada 1995-96 podría suponer las gestas más próximas para un equipo llamado a marcar una época.