Después de derrotar este jueves a los Oklahoma City Thunder de Kevin Durant y Russell Westbrook, los Golden State Warriors igualaron la mayor racha de victorias consecutivas en casa de la historia de la NBA a manos de los Chicago Bulls de Michael Jordan y Scottie Pippen, quienes sumaron un total de 44 triunfos sin pausa entre 1994 y 1996.
Los Warriors todavía tienen que disputar 15 partidos más en el Oracle Arena antes de que den comienzo los Playoffs y Draymond Green no solo cree que superarán el récord de los Bulls sino que, además, concluirán la temporada con un pleno de victorias en casa.
"Creo que lo haremos", afirmó seguro el ala-pívot. "Hemos estado fenomenal durante toda la temporada y hemos mantenido un buen nivel en casa."
Como antecedente cabe destacar que ningún equipo en la historia de la NBA ha conseguido cerrar una temporada en casa en calidad de invicto. Los Celtics de la temporada 1985-86, eso si, se quedaron a las puertas de lograrlo tras concluir la regular season con un registro de 40-1, cayendo únicamente a manos de los Blazers de Clyde Drexler, Mychal Thompson, Sam Bowie y Jemore Kersey.
El extraordinario estado de forma de los vigentes campeones de la NBA, unido al cálido y asfixiante ambiente reinante en el Oracle Arena ha llevado en volandas a un equipo que también aspira a superar el récord de victorias totales en una misma temporada, también en manos de los Bulls.
Quizás, lo único que puede evitar el 41-0 en casa de los Warriors es la propia decisión de Steve Kerr de dar descanso a sus principales referentes de cara a los Playoffs.