Esta madrugada, los Warriors igualaron la histórica marca de los Chicago Bulls de la temporada 1995-96 tras registrar su 72ª victoria del curso en el asalto liderado por Stephen Curry al AT&T Center de San Antonio. Una gesta trascendental y casi inasequible que, sin embargo, ya había vivido previamente un componente del cuerpo técnico de los vigentes campeones de la NBA: Steve Kerr.
El actual entrenador de los Warriors fue parte de aquellos legendarios Bulls que dominaron a su antojo la competición durante la década de los 90 y que establecieron un récord de victorias (72-10) que, hasta la irrupción de la franquicia de Oakland, se presentaba imbatible. De hecho, Kerr es la única persona en toda la historia de la competición en alcanzar las 72 victorias en dos ocasiones.
"Yo ni siquiera sé qué decir, la verdad. Es una locura", admitió el técnico tras el triunfo ante los Spurs. "Primero compartir vestuario con jugadores como Michael [Jordan], Scottie [Pippen] y Dennis [Rodman] y jugar para Phil [Jackson], y luego, venir aquí y volver a revivir todo aquello junto a Steph, Klay, Draymond y Andre en mi primera experiencia como entrenador...es increíble."
Por otro lado, Kerr admitió que para él significaron más las 72 victorias logradas con Chicago debido a su condición de protagonista partícipe en las mismas.
"Como jugador el logro se ve mucho más grande. Los jugadores hablan y piensan en ello en todo momento... Realmente es una recompensa a todo el trabajo realizado. Son ellos los que juegan."
Ahora, solo un triunfo más separa a Kerr y sus Warriors de una de las mayores gestas colectivas de la historia de la NBA.