Stephen y Ayesha Curry se han convertido en una de las parejas más famosas del mundo del deporte norteamericano, bien acompañados por la arrebatadora personalidad de la pequeña Riley, única persona capaz de robarle el protagonismo al MVP de la temporada.
Sin embargo, el transcurso de la relación hacia el noviazgo y posterior paso por el altar no fue, ni mucho menos, un camino de rosas para el base de los Warriors.
En una reciente entrevista para la revista Parents, Steph reveló que su primer acercamiento a Ayesha, a quien conoció en un grupo juvenil eclesiástico con apenas 15 años, acabó de manera sonrojante para el jugador al recibir el rechazo de la joven.
"Esquivé su primer beso. Estábamos hablando con normalidad y entonces se acercó a mi cara como un ladrón en la noche y mi reacción fue apartarme."
El propio Curry fue el encargado de corroborar las palabras de su esposa apenas unos segundos después. "Si, quedé con cara de tonto."
Y es que, ¿quién no ha sufrido en sus carnes en alguna ocasión la mundialmente conocida como técnica de la cobra?
En este caso, finalmente, triunfó el amor y ahora es Ayesha la que se acerca cada noche de partido al Oracle Arena para presenciar las exhibiciones de su marido.