Ya han pasado 9 días desde que terminasen las Finales de la NBA, que pusieron el broche a la temporada 2015-16, pero Draymond Green todavía no ha superado el palo de haber perdido el anillo teniendo un 3-1 a favor en el año que los Golden State Warriors consiguieron batir el récord de 72 victorias de los Chicago Bulls de la temporada 95-96.
El ala-pívot sigue dándole vueltas al colapso de su equipo, que tras ponerse 3-1 a favor en la serie Final contra los Cleveland Cavaliers, encajó 3 derrotas seguidas por primera vez desde 2013, dos de ellas en el inexpugnable Oracle Arena de San Francisco.
Si bien durante la presentación del Team USA que viajará a Rio de Janeiro para tratar de conseguir la tercera medalla de oro olímpica consecutiva para Estados Unidos este verano, su compañero de equipo Klay Thompson dejó claro que lo sucedido en las Finales ya es agua pasada, parece que a Green sigue afectándole el hecho de haber tenido que perderse el quinto partido por su patada a LeBron James.
"Es un dolor que nunca va a desaparecer. Tuvimos la oportunidad de ganar el campeonato y no lo vamos a olvidar, aunque tendremos que seguir hacia delante"
Sobre la posible tensión que pudiera producirse entre los jugadores de los Warriors presentes en la concentración del Team USA y los de los Cavaliers -solo Kyrie Irving- Green quiso matizar que aunque sigue molesto con que les derrotasen, le respeta mucho como jugador y persona y aclara que ahora están todos en el mismo barco de representar a su país en un campeonato internacional. "No se trata de sentimientos personales".