Que Yao Ming es la figura más importante e influyente de la historia del baloncesto en China no es ninguna novedad. Que lo ensalce un jugador de la dimensión de Tracy McGrady son palabras mayores.
Con motivo de que este viernes el que fuese pívot de los Houston Rockets entrará en el Naismith Hall of Fame de Springfield por la puerta grande, T-Mac, que fue su compañero durante más de cinco años ha querido remarcar el impacto que tuvo el pívot durante sus 8 años de carrera en la NBA, en los que fue 8 veces All-Star.

En una columna que ha escrito para ESPN, McGrady remarca que el mayor impacto de Yao Ming se notó fuera de las canchas de baloncesto estadounidenses, ya que su figura inspiró a toda una generación de jóvenes jugadores en China, despertando y potenciando la pasión por el baloncesto que seguirá presente en el país durante décadas.
"Los chinos no vieron a Michael Jordan jugar, vieron a Yao. Nos vieron a los Rockets"
McGrady destaca que antes de que Ming llegase a la NBA el baloncesto no era popular el china, por lo que su legado ha supuesto muchas ganancias para la NBA y sin duda ha despertado un interés por el baloncesto que ha potenciado al país en el consumo de este deporte hasta igualarlo en popularidad con el fútbol, un proceso que comenzó en el año de su debut en la NBA, 2002, cuando el interior tenía 23 años. "300 millones de chinos juegan al baloncesto por Yao Ming".
Gracias a haber sido uno de los compañeros más ilustres al lado de los que ha jugado Ming, T-Mac es uno de los jugadores más populares y admirados por los aficionados chinos, y su nombre está parejo en términos de fama al de Michael Jordan o Kobe Bryant.
"Por siempre le estaré agradecido. Gracias a Yao los aficionados chinos me quieren mucho. He podido sentirlo cada vez que piso su país"