Debido a las molestias en su talón de Aquiles, Dirk Nowitzki no pudo ayudar a los Dallas Mavericks en su visita al Madison Square Garden de este lunes, partido en el que su equipo cayó derrotado ante los New York Knicks por un claro 77-93. El veterano jugador alemán fue testigo desde el banquillo de los Mavs del gran partido de Kristaps Porzingis, quien muchos consideran sus sucesor natural en la NBA.
El jugador letón de segundo año de los Knicks acabó el partido con 24 puntos, 11 rebotes, 1 asistencia, 1 tapón y un montón de palabras cariñosas de su mentor Nowitzki, quien tras el partido se refirió a él en declaraciones a Ian Begley de ESPN.
"Es un jugador muy alto, con una gran envergadura, pero eso no le impide poder hacer de todo. Puede moverse, jugar por fuera, y además tiene una muñeca increíble. Va a ser un gran jugador en esta liga durante mucho, mucho tiempo".
Durante el partido, Porzingis consiguió una de sus canastas con el lanzamiento típico de Nowitzki, el fade-away con salto hacia atrás a una pierna, que según muchos jugadores es imposible de defender. El jugador de los Mavs no se lo perdió.
Porzingis busts out the Dirk fade. pic.twitter.com/BV6jDdX9rx
— Kenny Ducey (@KennyDucey) 15 de noviembre de 2016
"Eso fue a sangre fría. Me estaba mirando de reojo cuando ha metido esa canasta".
"Soy un gran aficionado de su juego. Es evidente que el cielo es el único límite para él. Puede hacerlo todo y gracias a su trabajo está mejorando mucho".
Porzingis está promediando esta temporada 19,8 puntos, 6,8 rebotes, 1,7 asistencias y 1,3 tapones por partido.