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Jayson Tatum rompe su silencio sobre Jaylen Brown: "Esto no es el caso de Shaq y Kobe"

La polémica se reavivó esta semana por una publicación del escolta en redes sociales, en la que utilizó un emoji que suele asociarse con las mentiras para responder a unas declaraciones de su antiguo compañero

Jayson Tatum, estrella de Boston Celtics.

Jayson Tatum ha salido al paso de los rumores sobre su relación con Jaylen Brown después del traspaso que puso fin a la histórica dupla de Boston Celtics. La polémica se reavivó esta semana por una publicación del escolta en redes sociales, en la que utilizó un emoji que suele asociarse con las mentiras para responder a unas declaraciones de su antiguo compañero. Tatum, sin embargo, niega que exista animosidad entre ambos y considera que la conversación pública está dando demasiado protagonismo al supuesto drama, en lugar de reconocer los éxitos que compartieron en Boston.

El alero abordó el asunto durante su comparecencia posterior a la victoria de los Celtics por 107-103 frente a New York Knicks, en el primer partido de la temporada en casa para Boston. Tatum terminó con 36 puntos, nueve rebotes y siete asistencias, pero buena parte de la atención se centró en sus palabras sobre Brown y en las especulaciones que han acompañado a su relación durante los últimos años.

«No siento ninguna animosidad, conflicto ni mala voluntad hacia él», declaró Tatum. «Lo frustrante es que, como él ya no está en los Celtics, la narrativa o las conversaciones no se han centrado lo suficiente en lo que logramos: todos los partidos que ganamos, la conquista del campeonato, cómo crecimos juntos, ¿sabes?».

El emoji de Brown reabre las especulaciones sobre su relación

El último episodio comenzó después de que Tatum publicara un vídeo en su canal de YouTube en el que hablaba sobre el traspaso de Brown a los Philadelphia 76ers durante el verano. El jugador de los Celtics aseguró que la operación le había tomado «tan por sorpresa como al resto del mundo».

Brown respondió a esas declaraciones en Instagram con un emoji de una gorra azul, una referencia a la expresión inglesa cap, utilizada en internet para señalar que alguien está mintiendo o no está diciendo la verdad. La publicación volvió a alimentar las especulaciones sobre la relación entre dos jugadores que durante años compartieron vestuario, protagonismo y objetivos en una de las franquicias históricas de la NBA.

Preguntado por esa reacción, Tatum expresó su frustración con la manera en que se está interpretando la situación. El alero considera que el debate sobre su relación con Brown está eclipsando una trayectoria conjunta en la que ambos consiguieron llevar a Boston hasta lo más alto.

«Esto no es, joder, el caso de Shaq y Kobe», señaló Tatum, en referencia a los conocidos problemas que tuvieron Shaquille O'Neal y el fallecido Kobe Bryant durante sus ocho años juntos en Los Angeles Lakers. «No hay ningún conflicto, no se trata de eso. Debería haber más elogios. Entiendo que el drama genera clics y visitas, pero no es algo que me interese. No culpo a nadie por cómo se siente; cada uno tiene derecho a sus propios sentimientos, y todos pasamos por situaciones distintas en nuestras vidas».

Tatum también insistió en que no pretende cuestionar cómo está viviendo Brown su salida de Boston. Su mensaje se centró en rechazar la idea de que exista una disputa comparable a otros enfrentamientos históricos entre estrellas de la NBA y en pedir que se valore lo que ambos construyeron durante sus años juntos.

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Jayson Tatum, estrella de Boston Celtics.

Un título de la NBA y varias temporadas entre la élite

La relación entre Tatum y Brown ha estado bajo el foco desde que ambos llegaron a los Celtics con un año de diferencia. Brown fue seleccionado en el draft de 2016, mientras que Tatum aterrizó en Boston en 2017. Durante las ocho temporadas que compartieron equipo, los dos ayudaron a la franquicia a alcanzar las Finales de la NBA en 2022 y a conquistar el campeonato en 2024, además de disputar las finales de la Conferencia Este en cinco de esos ocho años.

Sin embargo, los resultados no siempre estuvieron a la altura de las expectativas. Cada eliminación en los playoffs alimentaba las especulaciones sobre su encaje y sobre la posibilidad de que Boston terminara separando a sus dos principales estrellas. Aunque en algunos momentos su dinámica pudo parecer incómoda desde fuera, Tatum considera que la narrativa alrededor de su relación se ha exagerado.

Los dos acumularon selecciones para el All-Star y apariciones en los equipos All-NBA. Brown, además, fue elegido MVP de las Finales de 2024 por una votación de 7-4, mientras que Tatum participó ese mismo verano en los Juegos Olímpicos de Francia, aunque tuvo un papel limitado. Brown no formó parte de aquel equipo olímpico.

Para Tatum, el balance de esa etapa debería tener más peso que las interpretaciones sobre posibles tensiones personales. El alero recordó que comparten una historia deportiva importante y que no considera necesario convertir su relación en un debate permanente en las redes sociales.

Tatum asegura que intentó contactar con Brown tras el traspaso

El jugador de Boston también hizo hincapié en la falta de comunicación directa que, a su juicio, está contribuyendo a alimentar las especulaciones. Tatum explicó que se puso en contacto con Brown cuando se conoció la operación y que no tiene inconveniente en sentarse a hablar con él para aclarar cualquier cuestión pendiente.

«Me puse en contacto con él el día que fue traspasado. Lo llamé, le envié mensajes», dijo Tatum. «Entiendo que cada persona procesa las cosas de manera diferente. A estas alturas de nuestras vidas, ya somos demasiado mayores para que nuestra relación sea objeto de debate en internet. Si hay algo que hablar, podemos sentarnos a conversar sin problemas».

El alero también recordó que tiene dos hijos y dejó claro que no quiere dedicar energía a una polémica que, desde su perspectiva, podría resolverse mediante una conversación privada. Su postura no implica que ambos tengan necesariamente la misma visión de lo sucedido, sino que considera que las diferencias, si existen, deberían abordarse directamente.

«Me parece bien. Siempre he querido lo mejor para él y le he deseado lo mejor. Siempre lo he expresado públicamente».

La posibilidad de un reencuentro entre ambos sobre la pista también ha contribuido a aumentar el interés por la situación. Durante el partido de pretemporada que enfrentó a los Celtics y los 76ers en Boston a principios de octubre, pareció que Tatum y Brown no interactuaron durante el calentamiento. Aquellas imágenes se sumaron a las interpretaciones sobre su relación, pese a que no bastaban por sí solas para confirmar un enfrentamiento personal.

Los dos equipos volverán a medirse el 10 de noviembre en Filadelfia, una cita que ya ha generado comentarios en torno a lo que pueda suceder cuando vuelvan a compartir pista como rivales.

«He visto comentarios del tipo "preparen las palomitas para cuando se enfrenten"... ¡pero si esto no es un maldito combate de boxeo, es baloncesto!», comentó Tatum. «Detesto este tipo de conversaciones y la narrativa que se ha creado en torno a esto». «No hay suficiente comunicación; una conversación podría resolver muchos problemas o apagar muchos fuegos».

La lesión de Tatum y el final de una etapa en Boston

La separación de la dupla llegó después de una temporada marcada por las dificultades físicas de Tatum. Sus 36 puntos contra los Knicks supusieron su mejor actuación desde el cuarto partido de las semifinales de la Conferencia Este de dos años antes, cuando anotó 42 puntos ante el mismo rival antes de sufrir la rotura del tendón de Aquiles derecho. Aquella lesión le obligó a perderse la mayor parte de la temporada pasada.

A pesar de la ausencia prolongada de Tatum, Brown contribuyó a que Boston terminara la temporada con 56 victorias y el segundo puesto de la Conferencia Este. El alero regresó para los últimos 16 encuentros de la fase regular y disputó seis partidos de la primera ronda de los playoffs contra Filadelfia, aunque no pudo participar en el séptimo debido a unas molestias en la rodilla izquierda.

Brown describió aquella temporada como la más divertida que había vivido, incluso después de la derrota. Poco después llegó el traspaso a los 76ers, ejecutado en julio, que puso fin a sus diez años en Boston y permitió la llegada de Paul George a los Celtics.

El movimiento cerró una etapa en la que Brown y Tatum compartieron los mayores éxitos de sus carreras profesionales, pero también abrió una nueva fase en la que sus palabras y sus actuaciones se analizarán desde equipos diferentes. Por ahora, Tatum sostiene que no existe el conflicto que se les atribuye y que una conversación privada sería suficiente para abordar cualquier desacuerdo.

«Simplemente una conversación. Nada negativo ni nada por el estilo», comentó Tatum. «Ya sea que uno tenga razón o no, puedes llegar a entender la perspectiva del otro. Es algo que no se hace lo suficiente, especialmente en nuestro ámbito».

El mensaje del jugador de los Celtics es claro: no quiere que la separación deportiva con Brown se convierta en una rivalidad personal fabricada alrededor de publicaciones en redes sociales. Mientras ambos preparan sus próximos enfrentamientos como rivales, Tatum pide que se reconozcan los logros compartidos y que cualquier diferencia se resuelva lejos del ruido de internet.