Hubo un día en el que Isaiah Thomas soñaba con jugar en Los Angeles Lakers, pero forma parte del pasado.
La estrella de los Boston Celtics se enfrentó anoche al equipo angelino, al que ganaron en el Staples Center por 115-95, y dejó claro que si antes quería formar parte de la historia de la franquicia de Oro y Púrpura, ese sentimiento se ha desvanecido por completo y ahora solo quiere jugar en los Celtics y llevar una camiseta verde y blanca.
Thomas entrenó en 2011 con los Lakers antes del Draft, pero finalmente sería seleccionado por los Sacramento Kings. En declaraciones tras el partido de ayer al Boston Globe, reconocía que tenía a los Lakers en mente antes de empezar su andadura en la NBA.
"Yo quería jugar en los Lakers, pero ahora solo quiero quedarme en los Celtics, absolutamente".