La andadura de Andrew Bogut en los Cleveland Cavaliers no ha dado para poco más de un minuto de juego. El pívot australiano, que firmó con los de Ohio después de haber sido cortado por los Philadelphia 76ers, se rompió la tibia de su pierna izquierda a la altura de la rodilla después de chocar con el jugador de los Miami Heat, Okaro White nada más comenzar el segundo cuarto del encuentro, que los de Florida ganaron a domicilio por 106-98. Se espera que Bogut no vuelva a jugar esta temporada, aunque parece que podría librarse de la intervención quirúrgica.
Poco después de haber entrado en la cancha, Bogut sufrió esta lesión y fue inmediatamente trasladado al hospital, donde confirmaron la fractura de la tibia. El pívot australiano de 32 años se retiraba de la cancha con evidentes signos de dolor que ya hacían presagiar que aquello lo era un golpe o una simple contusión. El propio LeBron James reconocía tras el partido que incluso llegó a escuchar un crack en el momento del choque de su compañero con Okaro White.
Bogut ha pasado este curso por tres equipos; Dallas Mavericks, donde jugó 26 encuentros promediando 3 puntos, 8,6 rebotes, 2 asistencias y 1 tapón por noche, Philadelphia 76ers, que lo adquirieron como parte del traspaso que acabó con Nerlens Noel en Dallas, y por último los Cleveland Cavaliers, que lo adquirieron después de ser cortado por los Sixers.
Debido a la lesión del pívot australiano la derrota de los Cavs en casa y el gran partido de Dion Waiters contra su ex equipo (29 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias) pasaron a un segundo plano.