Dallas Mavericks jugó anoche su último partido como local esta temporada, y quiso aprovechar la ocasión para rendir homenaje a Tony Romo, quaterback y leyenda de los Dallas Cowboys de la NFL. Romo hizo el calentamiento con el equipo y fue presentado como uno más, dando un discurso inicial junto a Dirk Nowitzki.
Pero Mark Cuban, dueño de los Dallas Mavericks quería llevar más allá el homenaje y su intención era la que de Tony Romo jugase el partido contra los Denver Nuggets. Algo que no pudo llevar a cabo, ya que se encontró con la oposición de Adam Silver, que no le dio el permiso para hacerlo.
"Cualquiera que piense que eso hubiese sido algo irrespetuoso es que no ha visto un partido de la NBA. Esto es entretenimiento y si ellos no son capaces de reconocerlo, allá ellos", declaro Mark Cuban a los periodistas en clara referencia a Adam Silver.