¿Qué chocó contra el avión de los Thunder? Algunos datos que explican el misterio
La semana pasada, en el viaje entre Minneapolis y Chicago, algo impactó contra el avión en pleno vuelo, abollando de manera importante el morro del aparato.
El pasado 27 de octubre el avión que trasladaba a la expedición de Oklahoma City Thunder de Minneapolis a Chicago chocó con algo en pleno vuelo, dejando una importante abolladura en el morro del aparato. Fue entonces, cuando mucha gente, incluídos varios jugadores, se preguntaron qué objeto era el que había provocado eso.
Que animal/cosa vuela a la misma altura que un avion y puede causar esto???------ pic.twitter.com/rb9P5i9Sl4
— Alex Abrines (@alexabrines) 28 de octubre de 2017
Hey @NASA @neiltyson @BillNye
— Steven Adams (@RealStevenAdams) 28 de octubre de 2017
We had a rough flight to say the least.
30000 feet in the air.
Flying to chicago.
What caused this? pic.twitter.com/uEVrEm7noi
Pues bien, con el paso de los días se van sabiendo nuevos detalles del incidente que arrojan algo de luz, y que demuestran que no es algo excesivamente raro lo sucedido. Y muchos de ellos los explica un artículo que se ha publicado en la web lamentiraestaahifuera.com
Según informó Steven Adams, el choque con ese objeto se había producido a 30.000 pies de altura (algo más de 9.000 metros), una altura en la que no suelen moverse los pájaros, por lo que esa opción quedaba prácticamente descartada. Pues bien, según informó Metabunk, el momento del impacto no se produjo a esa altura, si no que fue en la maniobra de aproximación a tierra del avión. Es decir, de ser cierto, el avión estaría en ese momento a unos 19.000 pies de altura (unos 5.800 metros). Una distancia en la que sí es más común ver volar a pajaros.
Cierto es que la colisión de un pájaro con un avión no es algo que suceda de manera común, pero tampoco es un hecho casi excepcional. Según los registros oficiales, desde 1990 a 2008 fueron 2.200 los impactos a más de 5.000 pies de altura, siendo el mayor a 37.000.
Con esos datos ya podemos más o menos decantarnos por la explicación de que fue un pájaro lo que chocó con el avión, pero aun así habrá más de uno que sigan con dudas. ¿Y es que cómo es posible que un ave choque contra un avión y deje tal abolladura sin dejar rastro de plumaje o sangre tras el impacto? Pues bien, para eso también parece haber explicación.
La abolladura de tal calibre se debe a que el lugar de impacto fue el morro, construido con un material plástico para permitir que las emisiones de radio puedan traspasarlo y transmitirse, ya que justo ahí se encuentra el radar delantero del avión.
Y es eso también lo que sirve para explicar que el supuesto pájaro que chocó con el avión no dejase rastro alguno, ya que se produjo en una zona blanda del avión. Si el impacto hubiese sido en una zona angulosa y dura, seguramente los rastros de sangre, vísceras y plumaje se hubiera quedado.
Por lo tanto parece quedar más o menos claro, a falta de confirmación oficial, que fue efectivamente un pájaro lo que impactó con el avión. Y si todavía queda algún incrédulo, el artículo antes mencionado, aporta la fotografía de un avión que también sufrió un impacto similar en un vuelo a Seattle en 2016 y que en aquella ocasión si se demostró que fue un pájaro.