No tiene pinta de que George Hill vaya a pasar demasiado tiempo con la camsieta de los Sacramento Kings, y es que el veterano base de 31 años no está nada contento en el equipo con el que firmó un contrato de tres años y 57 millones de dólares el pasado verano, con la esperanza de que el equipo californiano se moviera más ambiciosamente en el mercado y reuniera un grupo de jugadores capaces de competir por los Playoffs, ya que habían fichado a Vince Carter y Zach Randolph.
El jugador se ha sincerado en declaraciones para el Sacramento Bee, confesando que tiene las maletas hechas para cuando los Kings quieran traspasarle, y asegura que llegado el momento les agradecerá la oportunidad y la confianza depositada en el contrato que firmó el pasado verano.
"Nunca había pasado por una situación tan difícil. Como equipo nos llevamos bien, pero estamos tratando de aprender un sistema de juego que es totalmente nuevo para todos".
Pero los Kings están primando el desarrollo de sus jugadores más jóvenes, lo que resta minutos a Hill y ha reducido considerablemente sus números individuales. Aunque en cierta manera era de esperar que el primer año completo sin DeMarcus Cousins en Sacramento iban a estar a la deriva, no parece que a medio plazo el equipo vaya a despegar, y el próximo verano si quiere pescar algo interesante en la agencia libre, tendrá que pagar contratos muy altos a jugadores en el receso de su carrera que no tengan ambiciones deportivas (como Dwight Howard, por ejemplo).
Los Kings acumulan 12 victorias en 37 partidos, y ocupan una de las tres últimas plazas de la clasificación del Oeste, empatados a victorias con los Memphis Grizzlies y con un triunfo más que los Lakers.