DeRozan y Love, dos ejemplos a seguir

Dos grandes estrellas de la NBA han hablado recientemente sin miedo de problemas relacionados con la depresión o la ansiedad que les han hecho perderse partidos o no poder rendir al cien por cien. Fue DeMar DeRozan el que abrió la veda hace unos meses hablando con franqueza sobre su lucha contra una depresión. El último en hacerlo ha sido Kevin Love, que ha reconocido que el hecho de que DeRozan hubiese hablado de su depresión le animó a hacer público su problema y a exteriorizar los ataques de pánico que ha sufrido esta temporada durante algún partido.


De Rozan, tras conocer las declaraciones de Love, ha reconocido que se siente bien por haber podido ayudarle. La NBA es una de las competiciones deportivas más duras del mundo, en la que los jugadores están sometidos a mucha presión y es bueno que dos megaestrellas como Love y DeRozan hayan confesado sus problemas. Es importante que los jugadores se tomen en serio su salud mental y no se escondan. No sólo viven de su físico.

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