Hay días en que los cuentos de hadas se hacen realidad y la pasada madrugada de Halloween tuvo lugar uno de ellos. Derrick Rose, el MVP más joven de la historia de la NBA (23 años en 2011), ha pasado por un calvario de lesiones desde que en un partido de playoffs de 2012 entre los Bulls y los Sixers se rompió el ligamento de la rodilla.
Desde entonces, ha luchado con insistencia por volver a ser determinante en la liga, pero ha sido golpeado varias veces más con lesiones graves. Ahora, aunque sólo sea por una madrugada, ha demostrado que está ahí: 50 puntos a Utah Jazz, la mejor defensa de la liga, la mejor marca de su carrera.
Lo más grande de los 50 puntos de Rose es que los ha hecho en un duelo igualado, y que ha sido decisivo en el último minuto tras acumular más de 40 minutos en pista. Así, metió la canasta del 122-123 para Minnesota Timberwolves, la del 123-125 y dos tiros libres a falta de 13 segundos que sentenciaron el duelo en favor de los suyos por 125-128.
This is what makes sports GREAT. The genuine and appreciation Derrick Rose teammates have for him is fantastic. Happy for this young man.. #DontCallItComeback pic.twitter.com/cnEt6Iq3lz
— Reggie Miller (@ReggieMillerTNT) 1 novembre 2018
Rose se mantuvo en Chicago hasta 2016 y, tras una última temporada con pocas lesiones, aunque con poco acierto en el tiro, dejó su casa de toda la vida para jugar en los Knicks. El año pasado fichó por los Cavs de LeBron tras una decente temporada en Nueva York, pero no tuvo suerte con James y se quedó en el paro unos meses hasta que fue rescatado por Tom Thibodeau al final de la pasada campaña. Ésta la había iniciado jugando minutos, teniendo importancia en la rotación como base suplente de Teague. Ayer, aprovechando su baja, demostró que todavía tiene mucho baloncesto en sus manos y que, aunque no vaya a ser nunca más aquel chico de 2011, sí que sigue siendo un gran jugador y que el esfuerzo, el trabajo duro, acaban por tener su recompensa.
Del partido en sí poco más se puede decir. Que Ricky Rubio fue desbordado por Rose en defensa y que en ataque se quedó en 5 puntos y 5 asistencias. Mitchell (26) y Gobert (22+13) fueron los mejores. En los Wolves, sin Teague ni Butler, destacar los 28+16 de Anthony Towns. Aunque sin Rose nunca hubieran ganado este partido.