La inyección de moral que ha supuesto la llegada de un All Star como es Jimmy Butler a Philadelphia 76ers tiene a todos sus aficionados más motivados que nunca. Si a eso le sumas que su estrella Joel Embiid está promediando unos números dignos de MVP del la Temporada ya se colocan por las nubes.
Pero no todo son alegrías en el equipo de Brett Brown. Pese a que los Sixers mostraron todo su apoyo al no incluirlo en el traspaso por Butler, Markelle Fultz pasa por su peor momento (estando sano) como jugador de baloncesto.
Ya se ha observado que la confianza que tiene depositada en sí mismo en estos instantes es prácticamente nula. El cambiar de mecánica de tiro cada dos, tres partidos quiere decir que no se ve con una claridad que debería poseer cualquier jugador de la NBA.
Takin’ it to em.@MarkelleF | #HereTheyCome pic.twitter.com/J1V3qZpjnX
— Philadelphia 76ers (@sixers) 13 de noviembre de 2018
Fultz empezó la temporada siendo titular en el esquema de Brown. Todo parecía confirmar que por fin se iba a ver todo el talento digno de una primera elección de Draft. Pero con el paso de los partidos, pese a que todavía sigue perteneciendo al quinteto titular, su aportación ha ido disminuyendo hasta ser casi ínfima.
En este último encuentro contra Miami Heat, disputó 24 minutos y solo hizo 5 puntos, 2 rebotes y 5 asistencias. Fue el único jugador, junto a TJ McConnell con -15, con el que Philadelphia empeoró en pista (-7).
Sea lo que sea lo que pasa por la cabeza del jugador, todo el mundo quiere ver a ese chaval que fue seleccionado antes que otros compañeros de profesión como Jayson Tatum, Donovan Mitchell o Lonzo Ball, a esa futura estrella a la que le hace falta un gran empujón para empezar a deslumbrar.