San Antonio Spurs debe acostumbrarse a la mediocridad

Tras la turbulenta salida de Leonard y el adiós de Ginóbili y Parker, la franquicia tejana vive sus momentos más difíciles en las dos últimas décadas

Popovich y DeRozan, entrenador y estrella de los Spurs
Popovich y DeRozan, entrenador y estrella de los Spurs

Los San Antonio Spurs están de capa caída. El equipo que ha sido el gran dominador de la NBA durante el SXXI se encuentra en su momento más bajo de los últimos 20 años. Si la temporada pasada ya acabaron con menos de 50 victorias por primera vez en 18 temporadas, este año están peleando por alcanzar el 50% de triunfos.

La marcha de Kawhi Leonard y Tony Parker, sumada a la retirada de Manu Ginóbili, han debilitado por completo a un equipo que ya no tiene los mimbres para ser contendiente en el Oeste.

Qué pensará el australiano Patty Mills, único superviviente en la actual plantilla de la época dorada de San Antonio, al ver a su equipo 10º en el Oeste con un balance de 14-14.


Los Spurs ya no son el mejor equipo de la NBA, ni de la Conferencia Oeste, ni de la División Suroeste, ni siquiera son el mejor equipo de Texas. Esa es la realidad, y cuanto antes la acepten, antes volverán a lo más alto.

La decadencia de los Spurs en los últimos años se ve reflejada en su defensa. Hace dos semanas encadenaron dos partidos consecutivos perdiendo por más de 30 puntos, algo que no les sucedía desde 1987. Además, su estilo de juego, que se basa en el tiro de media distancia de jugadores como Aldridge o DeRozan, se ha quedado anticuado en la NBA moderna.


Por si todo esto fuera poco, la mala suerte también se ha cebado con la franqucia tejana. Dejounte Murray estaba destinado a ser el líder de una nueva generación en San Antonio, pero se lesionó del tendón de Aquiles en pretemporada y no podrá coger el testigo de Parker hasta la campaña 2019-20.

Algo parecido le sucedió al pick nº 18 de los Spurs en el draft, Lonnie Walker IV, que deberá estar varios meses más fuera de las canchas tras desgarrarse el menisco. Por no hablar de nuestro Pau Gasol, que se ha perdido ya 20 partidos este año.

“Cualquier tiempo pasado fue mejor” debe pensar Gregg Popovich, que tendrá que sacarse otro conejo de la chistera si quiere prolongar su racha de 22 participaciones seguidas en playoffs.

Comentarios recientes