El n.º 1 del Draft de 2017 seleccionado por Philadelphia 76ers, Markelle Fultz, lleva arrastrando problemas con las lesiones desde el primer día en el que pisó la NBA, y que solo le han permitido disputar 33 partidos entre la pasada temporada y la actual.
Hace un par de meses aproximadamente se le diagnosticó un síndrome de abertura torácica, una lesión que se produce cuando los vasos sanguíneos o nervios en el espacio entre la clavícula y la primera costilla se comprimen. Eso explicaba todo el calvario sufrido por el jugador respecto a los lanzamientos a canasta.
Fultz has been undergoing therapy for thoracic outlet syndrome in Los Angeles since leaving the Sixers in early December. Sixers have had staff in California observing progress, and now Fultz will work at team's facility to try to ramp up for an eventual return to the season. https://t.co/c67hh1rI9g
— Adrian Wojnarowski (@wojespn) 19 de enero de 2019
El tratamiento de esta enfermedad consiste en sesiones de fisioterapia para ir aliviando el dolor poco a poco. Tal y como informa Adrian Wojnarowski para ESPN, Fultz ha terminado la primera fase de su rehabilitación en Los Angeles, donde los Sixers tenían a personal de la franquicia atentos a todo lo que pudiese pasar.
Ahora la intención es regresar a Philadelphia y continuar la recuperación allí. El jugador trabajará en las instalaciones del equipo para, poco a poco, ir encarando la recta final de su retorno a las pistas, aunque todavía sin fecha exacta.
En principio la idea de Phila es mantener a su jugador con ellos. En las últimas semanas se había hablado y habían sonado rumores muy fuertes de un inminente traspaso. Parece ser que las intenciones de Brett Brown de cara a la recta final de esta temporada regular pasan por Markelle Fultz como pieza clave en la rotación del equipo.