Por fin llegó el día. Golden State Warriors dispone de todos sus principales efectivos en su plantilla para encarar la segunda parte y recta final de la temporada regular. Esta madrugada, se ha podido presenciar la vuelta de DeMarcus Cousins tras lesionarse en enero de 2018 con New Orleans Pelicans. Su regreso, además, ha coincidido con una nueva victoria de los de Steve Kerr por 112-94 contra Los Angeles Clippers.
El mejor jugador del partido fue Stephen Curry. El base estrella de la franquicia consiguió 28 puntos, 5 rebotes, 4 asistencias, 1 robo, 1 tapón, 10/19 en tiros de campo (52.6%) y 3/11 en triples (27.3%). Kevin Durant se convirtió en la segunda espada anotadora del equipo con 24 puntos, y además 7 rebotes, 5 asistencias, 2 robos y 2 tapones.
Aún así, fue su compañero Cousins quien acaparó los principales focos del encuentro. El pívot disputó un total de 15 minutos y 3 segundos, en los que lograría unos números más que satisfactorios: 14 puntos, 6 rebotes, 3 asistencias, 1 robo, 1 tapón, 5/11 en tiros de campo (45.5%) y un gran acierto en el triple con 3/4 (75%). Lo anecdótico llegó cuando fue expulsado tras acumular 6 faltas.
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— Golden State Warriors (@warriors) 19 de enero de 2019
En los Clippers los mejores fueron primero Tobias Harris con 28 puntos, 9 rebotes y 2 asistencias, y después el rookie Shai Gilgeous-Alexander con 24 puntos, 3 rebotes y 5 asistencias. Danilo Gallinari se tuvo que marchar a los 8 minutos por problemas en la espalda.
La baja de Lou Williams sería clave, ya que de los hombres de banquillo que sí que jugaron ninguno destacó nada. El que más activo estuvo fue Montrezl Harrell con 4 puntos, 9 rebotes y 1 asistencia, pero estos números son bastante pobres para lo que llegaba promediando el jugador.