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Jamal Murray, una estrella "tapada" de la liga

El base canadiense se ha consolidado en la NBA como un anotador agresivo, pero vive a la sombra del talento único de Jokic

Jamal Murray, haciendo su celebración del "arquero"

El éxito de los Denver Nuggets en esta temporada no es casualidad. Hay una serie de factores que están influyendo para que la franquicia de Colorado sea actualmente 2ª en la Conferencia Oeste, solo por detrás de Golden State Warriors. Uno de esos factores tiene nombre y apellido: Jamal Murray.

EL canadiense es el reflejo absoluto de lo que son estos Nuggets de Mike Malone: un equipo divertido, alegre, eléctrico y vertiginoso, que no solo quiere ganar sino también disfrutar ganando. Los números de Murray son dignos de mención: 18,8 puntos, 4,5 rebotes y 4,9 asistencias por partido.


El gran salto de calidad en el juego del canadiense se produjo el año pasado, pero esta temporada ha confirmado que ese nivel ofrecido no era algo efímero, algo pasajero.Y es que, para muchos, Jamal Murray ya es una estrella en alza de la NBA. Pero lo que tira a otros tantos para atrás a la hora de considerarle como “uno de los mejores de la liga” es que Murray no es ni siquiera el mejor jugador de su equipo.

Y es que en Denver juega un tal Nikola Jokic. El serbio es, en cierto modo, la antítesis de Murray. Jokic es un jugador al que le encanta recrearse en el arte del pase, mientras que Murray es conocido por ser un anotador agresivo. El serbio, cuanto más piensa la jugada, mejor la ejecuta, y el canadiense, por el contrario, cuanto más impulsivo es mejor resultado obtiene.


Jugadores con estilos de juego completamente opuestos, pero que combinados forman una dupla de máximo nivel. Con 23 años uno y 21 el otro, seguramente sean la pareja con más futuro de la NBA, juntamente con Ben Simmons y Joel Embiid.

Pero Murray no recibe tanto reconocimiento por parte del aficionado como Jokic, por ejemplo, en las votaciones para el All-Star. Tal vez sea porque la forma de jugar del serbio es incomparable a la de cualquier otro jugador en el mundo.

El estilo de Murray podría asemejarse al de otras estrellas como Damian Lillard, pero el del Jokic es único en su especie. Nunca se ha visto a un pívot de 2,13 metros asistir y organizar al equipo de la forma en la que lo hace Jokic.