En Argentina se compara mucho a Manu Ginóbili con Leo Messi. Y creo que es una comparación desacertada.
La entiendo. La respeto. Pero no es correcta. Messi es el mejor en su deporte. El mejor en la actualidad y uno de los mejores de siempre. Manu, no.
Es el mejor argentino de la historia. Sí. Es uno de los mejores extranjeros de la historia de la NBA y de la Euroliga. Sí. Pero no es uno de los mejores de siempre. Hay varios jugadores de baloncesto que fueron mejores que él durante su carrera. Y hay decenas que le superan en la historia de este deporte.
Lo que intento con esta reflexión no es quitarle méritos a un jugador extraordinario que merece todos los homenajes que está recibiendo. Simplemente pretendo darle su lugar en la historia.
Por sus características físicas, por su forma de entender el deporte, por la forma de congeniar con sus compañeros en la cancha… por todo eso y mucho más, Manu se convirtió en mito antes de retirarse.
Por eso, por sus cuatro anillos y sus medallas con Argentina.
Sin embargo, no debemos olvidarnos de que nunca promedió en una temporada NBA más de veinte puntos por partido. No debemos olvidarnos de que su media de puntos es de 13.3 por partido en los 1057 encuentros de temporada regular que disputó.
No debemos olvidarnos de que nunca fue elegido el mejor de su equipo en unas Finales NBA. No debemos olvidarnos de que nunca fue elegido en un mejor quinteto de la NBA.
No debemos olvidarnos de que en su equipo siempre hubo jugadores mejores que él (Tim Duncan, Kawhi Leonard).
En resumidas cuentas. Que sí, que Manu Ginóbili ha sido muy bueno. Pero en su contexto. Que nadie se pase.