Skip to main content

Ben Simmons, el triple-doble como hábitat natural

El australiano ha firmado el 29º triple-doble en su carrera, mejorando notablemente sus números en defensa y erigiéndose lider de los Sixers.

Ben Simmons, tendencia al triple-doble. Foto: gettyimages

Si hace dos decenios nos dicen que un jugador australiano de 2,08m iba a jugar como base con un rango de tiro casi inexistente más allá de la bombilla y se iba a convertir en una de las grandes figuras de la NBA, posiblemente no habríamos dado ningún crédito. Ben Simmons es un jugador llegado del futuro, un superhombre que aúna la velocidad, inteligencia y manejo del balón propias de un playmaker con un cuerpo que podría ser el de un ala-pívot. El australiano es capaz de desbordar a sus rivales a pesar de no amenazar con su lanzamiento, ostenta una habilidad innata para hacer jugar a los demás y ha sido pieza clave en el "progreso" de Philadelfia 76ers, que ha convertido al peor equipo de la historia del deporte estadounidense en un aspirante al título en apenas dos años.

Con tan solo 23 años, Ben es una estrella consolidada y ni la preeminencia de Joel Embiid en su equipo ni su hándicap con el tiro, deben esconder la relevancia que ostenta su nivel en el devenir de los de Sixers. Esta temporada 2019/2020 se ha visto obligado a reinventarse. El fichaje de Al Horford y la confluencia en pista del dominicano con Embiid en bastantes minutos, resta espacio para que Simmons pueda desarrollar su juego y le obliga a enfocar sus esfuerzos en otros menesteres. Es algo que repasando sus estadísticas salta a la vista: Ben rebotea menos que nunca (una media de 7.9), tapona con menor frecuencia (0.6 de media) y enfoca sus esfuerzos defensivos a robar balones y lo hace con éxito, tal y como atestiguan los 2.2 por partidos que consigue, mientras que en años anteriores no había superado el 1.7 de media.

La merma de su capacidad reboteadora y el complejo encaje que tiene en un equipo donde se echan de menos tiradores que abran el campo para él, Simmons ha conseguido, no solo mantener, sino también superar, algunos registros estadísticos de su planilla. Mejora en minutos (36.2 respecto a los 34.2 del año pasado), mantiene los puntos prácticamente (16.8 vs 16.9), sube el porcentaje de acierto en tiros de campo (58.5% frente a los 56.3% del pasado año) y también sube sus prestaciones en asistencias (8.3 respecto a los 7.7 de la pasada temporada). Lo que es evidente es que los Sixers necesitan producción ofensiva del australiano, aunque suponga sacar a Horford de la zona. Su rendimiento lleva ya semanas mejorando y podría ser el mejor argumento para pensar que los de Philadelfia pueden terminar la temporada regular entre los cuatro mejores de la Conferencia Este.

Acumula ya 29 triples-dobles, 27 de ellos en temporada regular. Consiguió 12 en la 2017-2018, 10 en la 2018-2019 y este año ha conseguido ya 5 en lo que va de temporada. En cuatro de los partidos de este año donde Ben Simmons consiguió dobles figuras en tres apartados estadísticos, los Sixers consiguieron el triunfo. La capacidad del australiano para continuar en esta línea y afincarse en el triple-doble parece que puede ser determinante en el devenir de los Philadelfia 76ers esta temporada.