Lo que faltaba en la Gran Manzana. El surrealismo es la sensación que invade a la franquicia más valorada económica de la NBA desde hace años y ahora es su seguidor más fiel e ilustre, Spike Lee, quien da un paso atrás y retira el apoyo incondicional que llevaba manteniendo durante decenios. La gestión de los New York Knicks está en el disparadero desde hace tiempo y el trato que da a algunos de sus aficionados más conocidos es mejorable desde hace tiempo. Ya resonó con fuerza la expulsión de un partido de Charles Oakley, episodio que ha retomado Spike Lee para explicar su sorprendente decisión.
El suceso que precipitó esta decisión se produjo en el duelo ante Rockets. Lee quiso acceder a la cancha por un lugar que no le correspondía y al que había llegado de manera fortuita. La seguridad le impedía acceder y Spike perdió los nervios ante la impotencia que sentía, gritando a voz en grito que se gastaba 299.000$ en su abono para que se sintiera como un delincuente y desafiando a los agentes a que le detuviera como hicieron con Oakley. El vídeo dio la vuelta al mundo y las explicaciones de Lee han sido contundentes.
Ya gotta play Devil’s Advocate with Spike Lee........regardless of how RIGHT he is!!! pic.twitter.com/K1GNTFPZtV
— Stephen A Smith (@stephenasmith) March 3, 2020
"Estoy siendo acosado por James Dolan, fue una situación terrible. Llevo entrando a mi asiento por ahí los últimos 28 años, esto no tiene ningún sentido. He decidido que no volveré al Madison en lo que resta de temporada", aseguró el cineasta, haciendo destapar una polémica más en la Gran Manzana y poniendo en el disparadero la gestión del citado Dolan, cuyo proyecto en los New York Knicks parece en tela de juicio. Lamentable situación que ahonda en la crisis del equipo neoyorquino.