La NBA se plantea jugar partidos en áreas donde no haya habido casos de coronavirus

El comisionado de la liga ya ha anunciado los posibles escenarios que se manejan para hacer frente al coronavirus y seguir compitiendo.

Diego Jiménez Rubio | 11 Mar 2020 | 13:22
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Adam Silver, coronavirus. Foto: gettyimages
Adam Silver, coronavirus. Foto: gettyimages

La alarma generalizada a nivel mundial sigue elevándose y la NBA no es ajena. El coronavirus avanza y altera la vida de millones de personas, siendo el deporte uno de los más perjudicados. La aglomeración de gente que implica la continuidad de la mejor liga del mundo de baloncesto supone un tremendo reto para el comisionado, que está explorando diversas opciones para intentar que el calendario se vea afectado lo menos posible, sin que ello suponga poner en peligro la salud de jugadores, técnicos y demás personal vinculado. Según informa ESPN, no solo se ha planteado la opción de jugar partidos a puerta cerrada, sino que incluso se ha contemplado la opción de concentrar algunos encuentros en aquellas zonas que no hayan sufrido casos de coronavirus hasta el momento.

La NBA está discutiendo una serie de posibilidades que van desde la suspensión de partidos al desplazamiento de los mismos a zonas del país que no hayan tenido casos de coronavirus, pasando por jugar a puerta cerrada. Es difícil tomar una decisión de este calado a estas alturas porque aún no disponemos de toda la información necesaria en cuanto al comportamiento del virus en Estados Unidos. El jueves habrá una reunión con representantes de todas las franquicias y expertos en salud pública, en la que se podrían tomar decisiones de peso. Si un equipo ha abandonado su ciudad y volver a la misma es un riesgo porque hay casos de coronavirus, se contempla la opción de que se juegue en el otro campo o incluso trasladar el encuentro a un estado neutral.

Habrá que estar muy atentos a lo que ocurre en las siguientes horas. La NBA parece contar ya con el apoyo de muchos jugadores, conscientes de la gravedad de la situación y de que el deporte pasa a un segundo plano ante una situación de este calado. Adam Silver se enfrenta a una tremenda prueba de fuego como comisionado de la NBA, ya que cualquier retraso en el calendario tendría graves repercusiones económicas y deportivas, teniendo en cuenta lo apretados que están muchos compromisos de la postemporada.