Skip to main content

Las mayores decepciones en la historia de la selección de Estados Unidos de baloncesto

Repaso histórico a las derrotas más dolorosas de una selección que tan solo no ha salido campeona en 11 de los 38 grandes torneos disputados.

Mayores decepciones selección baloncesto Estados Unidos. Foto: gettyimages

El baloncesto alcanza un estatus superior en el país norteamericano. Han sido, son y serán los grandes dominadores de este deporte, los pioneros, los que han marcado tendencia y han establecido imperios. Sin embargo, ese dominio ha ido menguando a lo largo de la historia. La mejoría del baloncesto europeo ha igualado todo mucho, con deportistas mucho más potentes a nivel físico, con grandes habilidades tácticas y defensivas y una capacidad para desarrollar el talento que ha estrechado la brecha entre dos continentes al mínimo. La selección estadounidense de baloncesto es de las más laureadas en toda la historia del deporte: 7 títulos de FIBA Copa América, 5 triunfos en Copa del Mundo y 15 oros olímpicos. Se han repasado mucho los episodios más gloriosos de su historia, pero merece la pena echar un vistazo a las derrotas.

Han sido mucho más frecuentes las decepciones en los Mundiales que en las citas olímpicas, donde los norteamericanos suelen acudir con sus mejores equipos. Esto es habitual ahora, pero en décadas pasadas solían ir equipos plagados de universitarios. En la Copa del Mundo 1950 salió campeona Argentina en un formato competitivo en forma de liguilla donde consiguieron ganar or 64-50 al combinado estadounidense. Nueve años más tarde, una nueva encerrona latinoamericana hizo que Brasil saliera campeona. Los integrantes del equipo de Estados Unidos eran jóvenes carentes de dureza y madurez, pero la siguiente decepción no llegó hasta los Juegos Olímpicos Munich 1972.

La derrota ante la URSS en la gran final en uno de los partidos más polémicos de la historia y con un desenlace de película provocó un auténtico seísmo en el país anglosajón. Perder en un mundial era una cosa y perder en Juegos Olímpicos y ante un archienemigo político como eran los soviéticos fue otra muy diferente. Hubo una reacción por parte de USA Basketball, que intentó rodear a los jóvenes de algunos profesionales. Eso no impidió que la crisis perdurara con un bronce en la Copa del Mundo 1974, donde empató en la liguilla contra Yugoslavia y la URSS, perdiendo de nuevo con los soviéticos.

En la década de los 80 llegaron nuevas decepciones. La plata en la Copa del Mundo 1982 sucumbiendo por 95-94 ante la URSS en una final agónica supuso un nuevo toque de atención a los estadounidense, que sufrieron otro varapalo en los Juegos Olímpicos Seúl 1988. De nuevo, los disciplinados soviéticos aguaron la fiesta a los estadounidense, que cayeron en semifinales por 76-82. Un año después, se decidió prescindir de un equipo competitivo para la FIBA Copa América, donde fueron vencidos por Puerto Rico en una de las páginas más memorables en la historia del deporte de esta isla. La debacle se consumó en la Copa del Mundo 1990, al caer en semifinales contra Yugoslavia por 99-91.

Fue demasiado para las instituciones, que abogaron por el Dream Team de cara a las siguientes citas así como por jugadores profesionales y experimentados. Los jóvenes ocupaban un rol de aprendizaje con el fin de evitar más sonrojos y al darse cuenta de que el nivel medio había subido sobremanera y necesitaban gente consolidada para ganar. Un nuevo despiste llegó en la Copa del Mundo 1998 cuando perdieron ante Rusia en semifinales por 66-64, aunque seis años después se produciría el episodio más cruel y doloroso para ellos. Con un equipo plagado de nombres imponentes, como Carmelo Anthony, Lebron James, Tim Duncan, Allen Iverson, Stephan Marbury, Dwyane Wade, Amare Stoudamaire o Shawn Marion, perdieron por 89-81 ante la Argentina de Nocioni, Ginóbili, Scola y compañía, en una demostración de coraje por parte de los sudamericanos.

Dos años después quisieron tomarse la revancha en la Copa del Mundo 2006, presentando un equipo con nombres como Lebron James, Chris Paul, Chris Bosh, Dwight Howard o Carmelo Anthony. Fueron incapaces de jugar como equipo para doblegar la solidez de Grecia en semifinales, que les martirizó en el poste bajo con un Sofoklis Schortsanitis desatado. Fue la última gran derrota de Estados Unidos antes del desastre en la Copa del Mundo 2019 de China, donde perdieron en cuartos de final contra Francia. Nada puede darse por hecho en el mundo del baloncesto, tal y como demuestra este rosario de derrotas doloroas y decepcionantes.