La temporada de Paul George ha sido muy fluctuante y ha alternado grandes partidos con actuaciones que dejaban mucho que desear. No se sabe si la presencia de Kawhi Leonard le está afectando, puesto que supone que se tenga que adaptar a una situación a la que pocas veces se ha enfrentado: no ser la estrella del equipo.
Es cierto que las dos últimas temporadas estuvo con Russell Westbrook en los Thunder, por lo que también compartía vestuario con una estrella de la Liga, pero el aura de líder que desprende Kawhi no lo tiene el actual jugador de los Rockets. Tal vez sea por eso o por la cantidad de lesiones a las que ha tenido que hacer frente esta temporada, pero George no es el del año pasado.
Hay que recordar que en su segundo año en Oklahoma, el alero estuvo durante buena parte de la temporada en las conversaciones por el MVP y, de hecho, finalizó tercero en las votaciones. La unión de Kawhi y George en los Clippers, dos jugadores que no suelen pecar de egoístas y que se compenetran muy bien con el tipo de compañeros que tienen ahora mismo parecía otorgar el favoritismo de la competición al equipo que dirige Doc Rivers, pero de momento no lo han demostrado.
Es cierto que en la lucha mental que tienen con los Lakers llevan ventaja, puesto que se han hecho con la victoria en dos de los tres enfrentamientos, pero no han sido nada regulares. Es posible que la floja temporada de George haya influido en ello, ya que sus medias apenas superan los 20 puntos, mientras que la temporada pasada llegaron a los 28 y se ha perdido más de una veintena de encuentros por un problema recurrente en el abductor.
Su gran partido ante Orlando le ayudará mentalmente
El alero no pareció pensar en todo lo negativo que le ha sucedido este año en el partido ante Orlando y seguro que esto le dará confianza. Estos meses de parón le han venido muy bien para poder recuperarse físicamente y en el partido de este miércoles se le vio enchufado.
George anotó 18 puntos en solo 19 minutos, con unas grandes series de tiro, por lo que va recuperando sensaciones. A pesar de tener una plantilla muy larga, los Clippers saben que tienen que contar con la mejor versión del alero si quieren hacerse con el título. Si consigue unir un gran estado de forma suyo con un Kawhi al nivel de los Playoffs de la temporada pasada, los rivales saben que va ser muy difícil que los Clippers no consigan su primer anillo.
El partido contra Orlando solo fue la primera piedra de toque y todavía falta mucho para que se llegue a los momentos importantes, pero siempre es bueno poder empezar así. George demostró una gran selección de tiro y esa naturalidad a la hora de mirar a la canasta que le convierte en un jugador desequilibrante. Veremos si mantiene el nivel o vuelve a ser ese jugador con malos porcentajes que se ha visto durante buena parte del año.