Marcus Smart y su pasión como arma de doble filo para Boston Celtics

El aguerrido escolta está yendo muy pasado de revoluciones en minutos clave y asumiendo un protagonismo ofensivo difícil de percibir como correcto en esta plantilla.

Marcus Smart, influencia negativa en Boston Celtics. Foto: gettyimages
Marcus Smart, influencia negativa en Boston Celtics. Foto: gettyimages

Cuando uno repasa la trayectoria de Marcus Smart y se da cuenta de que tan solo tiene 26 años, resulta imposible no frotarse los ojos y no dar crédito. Este corajudo escolta se ha convertido en el alma máter de los Boston Celtics, en ese jugador que no es un dechado de virtudes ofensivas ni ostenta un estilo preciosista, pero que es capaz de cambiar dinámicas desde la defensa y hacer cosas importantes cuando está motivado. Quizá el hecho de su corta edad y enorme responsabilidad que ha asumido, tenga que ver con su falta de clarividencia para afrontar según qué situaciones, algo que está pasando factura a su equipo en el duelo de playoffs NBA 2020 frente a unos consistentes Miami Heat.

Lo que te da con su intensidad defensiva, te lo quita con su precipitación en ataque. Podría ser el mantra que persigue a Smart toda su carrera, pero que se está haciendo más palpable que nunca en esta serie. No está haciendo honor a su apellido el bueno de Marcus, empeñado en lanzarse triples en transición después de bote, en penetrar a canasta como elefante en cachararrería en cuanto el marcador se aprieta y en confundir coraje y competitividad con falta de orden y disciplina. Lo hizo en el vestuario tras finalizar el segundo partido ante los Heat, y en el cuarto encuentro volvió a pasarse de revoluciones y a no controlar sus nervios, pero esta vez con el balón en las manos.

Terminó el partido con 1/8 en triples y 3/12 en tiros de campo, tuvo poca capacidad reboteadora y en la única lid en la que brilló fue en las asistencias, repartiendo 11. Sin embargo, ni siquiera ese dato positivo lo es del todo. No debe ser Smart quien dirija el juego de Celtics, por mucho afán anotador que tenga Kemba Walker. Es el ex de los Hornets quien debe dotar de ritmo al equipo y hacer que juegue bajo su batuta, siendo Smart un revulsivo puntual en ataque y un pilar fundamental en defensa. Hacer cosas que no le corresponden está siendo la mayor tara de Marcus Smart y, por ende, de unos Boston Celtics que necesitan calma en momentos cumbre si quieren eliminar a Miami Heat de estos playoffs NBA 2020.

Comentarios recientes