Kendrick Nunn, te estaban esperando en Florida

El escolta de 191 centímetros fue uno de los factores clave en el triunfo en el quinto partido de Miami Heat ante Los Angeles Lakers

Kendrick Nunn, junto a Jimmy Butler y Bam Adebayo.
Kendrick Nunn, junto a Jimmy Butler y Bam Adebayo.

Miami Heat sigue dando pasos de gigante en busca de algo que, hace semanas, parecía un sueño imposible. En la burbuja de las remontadas a las que ya nos acostumbraron los Nuggets, los de Florida fueron ayer esa novia que en la cama te susurra 'quédate un poquito más'.

Y vaya que si Los Ángeles Lakers les hicieron caso, mostrando una de sus versiones más apáticas en el tiro exterior y plasmando un 14 de 38 en lanzamientos de tres. La serie ya está 3-2 y pese a que los angelinos siguen siendo los grandes favoritos para llevarse el anillo, las opciones de Miami Heat crecen cada día más gracias al excelente rendimiento de algunos de sus jugadores, como Kendrick Nunn.

En Florida ya contaban con que Jimmy Butler debía dar el 200% de sus posibilidades y así está siendo, con actuaciones estelares que lo colocan en el grupo de superestrellas indiscutibles de esta liga.

También sabían que Bam Adebayo iba a ser importante en su defensa contra Anthony Davis, o que jugadores de la inexperiencia de Tyler Herro o Duncan Robinson debían dar un paso adelante en cuanto a anotación se refiere, más aún ante la ausencia de Goran Dragic. Pero ni con esas da para derrotar a todos unos Lakers donde Lebron James no tiene pensado permitir más deslices.

Por eso mismo es que en los Heat necesitan el rendimiento inesperado pero vital de algunos secundarios, como sucedió con Kelly Olynyk y como ayer ocurrió con Kendrick Nunn, clave en algunos aspectos del juego que acabaron con la segunda victoria en la serie de la franquicia cuyas operaciones dirige Pat Riley:

- La liberación de Jimmy Butler en ataque. La responsabilidad ofensiva del escolta es tan grande que cualquier jugador que pueda aportar puntos supone un desahogo absoluto para su cansancio físico, habitual y lógico en los finales de los partidos. La defensa no se tiene que centrar tanto en parar a tan solo un jugador, y tiene más peligros que atender, por lo que las ayudas se desconectan y llegan más tarde habitualmente.

- La escasez de anotación ante la ausencia de Goran Dragic. Sin el esloveno faltan puntos para los de Erik Spoelstra. Un base que además de la dirección de juego estaba aportando más de 16 puntos por encuentro, y ahora esa anotación hay que encontrarla en el banquillo.

- Mayor nivel defensivo con los cambios constantes que busca Lakers. Kendrick Nunn es un jugador más interesante para los intereses de los Heat cuando Frank Vogel trabaja esos bloqueos directos en los que conseguir cambios favorables para los 1vs1 de Anthony Davis o Lebron James. También a la hora de cerrar rebote, pues hablamos de un jugador más físico.

Miami Heat ya está 3-2 y deberá seguir ofreciendo su mejor nivel para poder dar la vuelta a una serie que podría simbolizar el cuarto anillo histórico de la franquicia.

*Artículo escrito por @javiermjbetico

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