Si alguien revisa las plantillas de todos los equipos de la NBA y llega a la de Memphis Grizzlies, lo más normal sería que descartara al equipo de manera contundente para cualquier aspiración competitiva. Sin embargo, los de Tennessee ya han demostrado estar forjando un proyecto muy interesante, que no se basa en nombres destacados, sino en una identidad de juego colectivo, trabajo y sacrificio, con una interesante mezcla de jugadores tan poco habituales en la actualidad como Jonas Valanciunas, y jóvenes de gran nivel como Ja Morant. Ni siquiera la ausencia de Jarren Jackson Jr parece que pueda mermar el hambre competitiva de un grupo que se quedó a las puertas de disputar playoffs el pasado año, y que quiere tomarse la revancha.
Todos para uno y uno para todos. Así podría explicarse la esencia de un equipo en el que da la sensación de que cualquier jugador que llegue elevará su nivel. Unas sensaciones equiparables a las que lleva transmitiendo Popovich desde hace años, sacando lo mejor de jugadores modestos en sus Spurs, es lo que desprenden estos Grizzlies dirigidos con precisión por Taylor Jenkins. El técnico de Memphis ha sabido encontrar un espacio a jugadores tan atípicos y contraculturales como Kyle Anderson, exprime el nivel de Xavier Tillman y Tyus Jones, y sigue puliendo a ese diamante en bruto que es Ja Morant haciéndole ver que no puede relajarse ya que Dillon Brooks o Brandon Clarke pueden asumir un rol más importante del preestablecido.
Ja Morant ha incrementado su media de asistencia
Han ganado siete partidos seguidos y en todos ellos se aprecia un denominador común: muchos jugadores por encima de los 10 puntos, buen reparto del balón y compromiso defensivo. Quizá no sea el equipo que ofrece un juego más vistoso ni que despierte más expectación entre los aficionados, pero es preciso valorar como se merece la gesta de unos Memphis Grizzlies que siguen compitiendo con orgullo y quieren redimirse de su derrota en el play-in la pasada campaña. Habrá que estar muy atentos a cuánto tiempo pueden mantener este nivel y hasta dónde son capaces de llegar, con un Ja Morant cada vez más maduro y eficaz en la dirección de juego.