Las estrellas de la liga mandan mucho en sus respectivos equipos, hasta un nivel inimaginable para el deporte europeo y eso a veces puede generar tensiones. A tenor de los últimos rumores NBA, alentados por informaciones de Hoopshype, podría haber un buen lío interno en Los Angeles Lakers a raíz de la dicotomía sobre qué fichajes afrontar como prioritarios. Los angelinos son conscientes de la necesidad que tienen de hacer movimientos importantes que mejoren la plantilla y ofrezcan garantías de competir por cosas relevantes y Lebron James se está impacientando. En un mercado muy agitado, el Rey quiere ser quien mande y está presionando mucho a la gerencia para que se intente reclutar a Kyrie Irving. Sin embargo, esta no es la postura predilecta de los Lakers, que prefieren a Buddy Hield y Myles Turner.
Resulta lógico pensar que cuando estrellas de renombre mundial se ponen en el mercado, un equipo legendario como los Lakers debe estar atento y ser parte fundamental de las negociaciones por hacerse con sus servicios. Sin embargo, el polvorín generado en la franquicia púrpura y oro por las pésimas decisiones tomadas en los dos últimos años, genera un poso de incertidumbre y duda en una gerencia que quiere poner sólidos cimientos y tiene como prioridad deshacerse de Westbrook, si hay alguna opción de ello. Tampoco es descartable que busquen negociar la marcha de Anthony Davis, pero antes de ello, quieren hacer algún fichaje importante que satisfaga a Lebron y mantenga el equilibrio financiero suficiente como para que esta llegada no acarree la salida inmediata de AD.
Lebron no se conforma con otra cosa que no sea Irving
El problema es que a Lebron no le satisface nada que no sea la llegada de Irving. Fuentes cercanas a los Lakers aseveran que el jugador está presionando mucho para que la gerencia postergue todos sus planes en favor del genial base. Por el contrario, el personal encargado de la gestión deportiva y financiera trabaja a conciencia para conseguir un traspaso que permita la llegada de Buddy Hield y Myles Turner desde Indiana Pacers, en lo que sería un gran movimiento. Está por ver en qué derivan estas tensiones internas entre jugador y gerencia, que es lo que menos necesitan unos Lakers ávidos de fichajes de relumbrón que les devuelvan la esperanza.