Después de semanas en las que su rendimiento fue cuestionado y su carrera se vio sumida en especulaciones, Klay Thompson respondió con autoridad el jueves por la noche, ofreciendo un recordatorio impactante de su capacidad en la cancha cuando los Golden State Warriors más lo necesitaban.
A sus 33 años y tras dos importantes cirugías, Klay Thompson demostró que aún posee la chispa para marcar la diferencia cuando su equipo requiere un impulso. Su explosión ofensiva de 90 segundos en el último cuarto contra los Clippers fue crucial para sellar la victoria por 120-114 en el Chase Center.
"Me sentí muy bien", compartió Thompson. "A veces, siento que puedo estar presionando. Sólo quiero que cada tiro que lance entre. Ojalá el baloncesto fuera así de fácil. Pero estoy orgulloso de mí mismo incluso cuando no estoy en mi mejor momento".
Incluso después de un comienzo difícil en el que su tiro parecía no encontrar el aro, Thompson se desató en un lapso corto pero crucial. Marcó triples, aumentó la ventaja y mantuvo al equipo en la senda de la victoria con su juego en el último cuarto.
El entrenador de los Golden State Warriors, Steve Kerr, destacó el papel de Thompson en la segunda unidad, resaltando su capacidad para proporcionar puntos decisivos en momentos clave. Thompson terminó con 22 puntos, incluyendo una destacada actuación en el último cuarto con 10 puntos en 90 segundos.
"Ese es el Klay que espero ver el resto del año", comentó Kerr. "Creo que estuvo genial en Sacramento la otra noche. Mientras sea paciente, no se martirice y mantenga esa actitud, aportará mucho al equipo".
EXPLOSIÓN OFENSIVA
Esta explosión ofensiva fue una señal de que, a pesar de las especulaciones, la habilidad excepcional de Thompson para cambiar el rumbo del juego no ha desaparecido por completo. Aunque su cuerpo haya sufrido, su capacidad para pasar de un rendimiento mediocre a un desempeño excepcional en un instante sigue intacta.