La última derrota de los Golden State Warriors ante los Phoenix Suns dejó una sorpresa inesperada: la banca de Klay Thompson para cerrar el partido. Tras el encuentro, Thompson no dudó en compartir sus pensamientos, describiendo la situación como "extraña", aunque reconoció que "merecía" ser relegado al banquillo debido a su desempeño reciente.
En sus declaraciones a Anthony Slater, Klay Thompson admitió abiertamente: "He estado jugando fatal". Esta autocrítica sorprendió a muchos, considerando su historial y su impacto en el equipo a lo largo de los años. Sin embargo, su actitud madura y autocrítica destacó su compromiso y responsabilidad con el equipo.
KLAY THOMPSON
Lo más notable fue la falta de explicación sobre su banca durante el cierre del juego. A pesar de la ausencia de claridad sobre la decisión, Thompson expresó una confianza inquebrantable en su entrenador, Steve Kerr, al afirmar: "Confío en Steve. Confío en Steve ahora y para siempre". Estas declaraciones reflejan la profunda conexión entre Thompson y el entrenador Kerr, resaltando la confianza y el respeto mutuo entre ambos.