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Lesión de Anthony Davis, reloj roto... todo mal en la durísima derrota de Los Angeles Lakers ante Golden State Warriors
Dolorosa derrota de los púrpura y oro pese al brutal partido de LeBron James: todo funcionó para Stephen Curry
El vibrante enfrentamiento entre los Golden State Warriors y los Los Angeles Lakers el sábado por la noche estuvo marcado por una serie de revisiones de repeticiones y problemas con el reloj de tiro que extendieron los últimos dos minutos del juego a más de 20 minutos de tiempo real.
Los inconvenientes comenzaron con 1:50 restantes en el último cuarto, cuando Los Angeles Lakers se encontraban rezagados 124-120 y el entrenador de Los Angeles, Darvin Ham, desafió una llamada de fuera de límites que otorgó la posesión a los Warriors, en una jugada donde el centro de los Lakers, Jaxson Hayes, y el alero de Golden State, Andrew Wiggins, peleaban por el rebote.
Durante la revisión de la jugada, los árbitros determinaron que el triple de LeBron James desde la esquina, anotado en la jugada anterior con 2:07 por jugar, no sería contabilizado.
A pesar de que los Lakers ganaron el desafío y obtuvieron un salto entre dos a favor, perdieron puntos en el proceso, dejando perplejo a LeBron James, quien concluyó el partido con 40 puntos, 9 asistencias y 8 rebotes.
Este episodio recordó de manera sorprendente a una situación similar ocurrida en un juego en diciembre contra los Minnesota Timberwolves, donde un triple tardío de James que habría igualado el marcador fue revisado y reducido a un doble. Al igual que esa noche, James expresó su desacuerdo con la decisión tomada el sábado.
COMPLICACIONES
El jefe de equipo, David Guthrie, explicó la decisión en una declaración posterior al juego, citando las reglas de la NBA sobre violaciones de línea de límites en tiros.
Por otro lado, el entrenador de los Warriors, Steve Kerr, expresó su descontento con la regla que permite revisar este tipo de jugadas, sugiriendo que a veces se prioriza el perfeccionismo sobre el flujo natural del juego.
A pesar de las controversias, James defendió la integridad de las reglas de repetición, enfatizando la importancia de garantizar decisiones justas.
Con el marcador nuevamente ajustado a 124-117 después de la anulación del triple de James, los Lakers intentaron recuperar la posesión en un salto entre dos, pero se vieron afectados por otro desafío del entrenador Ham, esta vez relacionado con una supuesta salida de balón de Draymond Green.
Después de varias interrupciones debido a malfuncionamientos del reloj de tiro, la tensión en la arena alcanzó su punto máximo, con jugadores, entrenadores y espectadores mostrando su frustración por la prolongada interrupción del juego.
Finalmente, luego de múltiples intentos fallidos de reiniciar el juego, los Warriors lograron capitalizar la situación, robando el balón a James y convirtiendo una clavada en alley-oop, lo que les permitió ampliar su ventaja a 126-117.
El caos continuó incluso después del juego, con los Lakers señalando un mal funcionamiento del reloj de tiro durante una posesión de los Warriors en el cuarto período, lo que generó más controversia sobre la consistencia en la aplicación de las reglas.
Los Lakers se fueron a casa con una dura derrota que les deja décimos en el Oeste. Horrible el duelo para los angelinos, que perdieron a Anthony Davis por un problema en el ojo y no se recuperaron.