Resulta imposible no hacer cábalas en un momento como el que se vive en la clasificación NBA de la Conferencia Este. Dos de las franquicias que partían como candidatas al anillo, pueden verse abocadas a disputar un play-in que sería antológico, pero aún disponen de oportunidades para evitarlo. Estas son las cuentas de Philadelphia 76ers y Miami Heat.
Hacen equilibrismos encima de un abismo y no tienen red debajo. Con este paralelismo se puede explicar la situación en la que afrontan Philadelphia 76ers y Miami Heat sus dos últimos encuentros de la temporada regular. Relegados a posiciones mucho más atrasadas de lo esperado en la Conferencia Este, los de Joel Embiid y Jimmy Butler lucharán hasta el final por obtener la sexta plaza, o al menos, asegurarse la séptima, que les permite jugar en casa el partido decisivo.
Philadelphia 76ers, motivos para la esperanza
El retorno de Embiid ha dado un impulso superior a un equipo que se juega gran parte de sus opciones en casa, enfrentándose a Orlando Magic. Se generará un increíble ambiente para buscar un triunfo ante un rival directísimo en esta batalla, que les daría la opción de depender de sí mismos en la última jornada para materializar su sexta plaza. Dos triunfos les garantizan evitar el play-in y, si pierden los Pacers sus dos encuentros, quedarían incluso quinto.
Miami Heat, abocados virtualmente al play-in
Todo afán de los de Florida debe centrarse en terminar la temporada con dos triunfos en casa ante los Raptors, que les permitan encarar el más que probable play-in con confianza y garantías, además de evitar lesiones. Si cumplen con su parte, pueden soñar todavía con meterse séptimos, o incluso séptimos, siempre y cuando Orlando Magic pierda los dos partidos que tiene por delante.