Después de jugar su primera temporada en el extranjero con el AS Monaco, Kemba Walker, de 34 años, anunció su retiro del baloncesto profesional a través de sus redes sociales.
Walker, quien en la temporada 2023/2024 de la Euroliga promedió 4.4 puntos, 1.4 rebotes y 1.1 asistencias en 11 minutos de juego por partido en 26 encuentros, expresó su gratitud y emoción al cerrar este capítulo de su vida. En su mensaje, Walker dijo: "Quiero empezar agradeciendo a Dios por todo lo que me ha dado. El baloncesto ha hecho más por mí de lo que jamás podría haber imaginado, y estoy súper agradecido por el increíble viaje que he tenido."
Durante su tiempo con el AS Monaco, su mejor actuación fue contra el Panathinaikos AKTOR Atenas en diciembre, cuando anotó 13 puntos, capturó tres rebotes y provocó cuatro faltas, acumulando un índice de rendimiento (PIR) de 21.
Walker jugó por última vez en la NBA con los Dallas Mavericks durante la temporada 2022-23, donde tuvo una breve participación de nueve partidos, promediando 8.0 puntos, 1.8 rebotes y 2.1 asistencias con un 42.1% de efectividad en tiros de campo. A lo largo de sus 12 años en la NBA, Walker fue seleccionado cuatro veces para el All-Star (2017–20) y registró promedios de 19.3 puntos, 5.3 asistencias y 3.8 rebotes en 750 partidos (697 como titular), jugando para Charlotte (2011-19), Boston (2019-21), Nueva York (2021-22) y Dallas (2022-23).
Seleccionado en la novena posición del Draft de 2011 por los entonces llamados Charlotte Bobcats, Walker tuvo una carrera marcada por lesiones en sus últimos cinco años, después de haber jugado los 82 partidos de la temporada regular en 2018-19. Nacido en el Bronx, jugó baloncesto en la escuela secundaria Rice en Manhattan antes de brillar en la Universidad de Connecticut, donde ganó el campeonato de la NCAA en 2011.
Uno de los mejores bases de su generación
En su emotiva despedida, Walker agradeció a su familia, compañeros de equipo y entrenadores que lo apoyaron a lo largo de su carrera, y concluyó: "El baloncesto siempre será parte de mi vida, así que esto no es un adiós. Estoy emocionado por lo que viene."
Kemba Walker deja un legado significativo tanto en la NBA como en su breve paso por el baloncesto europeo, y su impacto en el deporte será recordado por fanáticos y colegas por igual.