Klay Thompson fue presentado con Dallas Mavericks con el número 31 en honor a Jason Terry y dejó claro que su salida de Golden State Warriors era necesaria.
Tras 13 años y 4 anillos en los de la Bahía había perdido la confianza en su juego y la de Steve Kerr y la salida era la única opción posible para darse una última oportunidad de seguir siendo relevante en la NBA.
"Probablemente un poco decepcionado al principio, pero luego, a medida que pasa el tiempo, tienes mucho tiempo para reflexionar y te das cuenta de lo que hiciste", dijo Thompson. "Eso no te lo pueden quitar en cuanto a campeonatos. ... el impacto que tienes en la comunidad. Eso perdurará para siempre". A veces, las rupturas son necesarias para hacer lo correcto. No soy el primer deportista de la NBA que pasa por esto", comentó el día de su presentación con el equipo de Luka Doncic y Kyrie Irving.
Como hizo Scottie Pippen cuando se marchó de Chicago Bulls a Portland Trail Blazers tras la retirada de Michael Jordan, Klay tiene claro que debía rejuvenecer: "Estoy deseando rejuvenecer aquí. Me queda todavía mucho buen baloncesto en el tanque".
Gracias y adiós a Golden State Warriors
"Tanto si juegas al baloncesto como si trabajas en el mundo empresarial o en el sector que sea, a veces el cambio puede ser un acicate para la grandeza. Un nuevo cambio de aires puede hacer maravillas. Estoy muy agradecido por mi tiempo en Golden State", finalizó afirmando el nuevo jugador de Dallas Mavericks.