Se respira ilusión en la Gran Manzana desde hace tiempo y más, viendo cómo las buenas noticias se acumulan. New York Knicks no hace más que reforzar su plantilla con piezas que se adaptan perfectamente a la idiosincrasia del equipo, como Landry Shamet, y la gran amenaza interna que supone la doble cara de Julius Randle parece haber apaciguado.
Todo funciona perfectamente en una franquicia donde las cosas hacía mucho que no funcionaban. Desde hace unos años, hay un proyecto con identidad propia y perspectivas ilusionantes, pero ha llegado el momento de dar un paso más. Desde la gerencia de New York Knicks así lo han entendido y están haciendo esfuerzos por completar de la mejor forma posible una gran plantilla. El fichaje de Landry Shamet supone un impulso definitivo para pensar en la gloria.
Y es que este consumado 3&D se adapta perfectamente a los requirimientos de Thibodeau y puede ayudar mucho en ambos lados de la cancha. Si a eso le sumamos las ganas de aportar que tiene Julius Randle, desvelando en Hoopshype que está dispuesto a aceptar cualquier tipo de rol en el equipo con tal de ayudar a ganar, las expectativas se disparan aún más. New York Knicks parece la principal amenaza al poder establecido que representa Boston Celtics en el Este y cada día que pasa, hay más motivos para pensarlo.