Atrás quedaron los tiempos en los que España era uno de los países más representados en la NBA. De cara a esta nueva temporada, tan solo Santi Aldama mantiene la presencia nacional en la mejor liga del mundo, pero hay grandes expectativas en torno a lo que puede hacer con sus Memphis Grizzlies.
Desde que Pau Gasol fuera drafteado por los Hawks y traspasado luego a Memphis Grizzlies en 2001, no había habido ni una sola temporada en la que únicamente hubiera un jugador español en la NBA. El boom del baloncesto nacional y la emigración de grandes talentos históricos a la liga, donde muchos de ellos consiguieron consolidarse, dio lugar a situaciones tan impresionantes como que hubiera 11 jugadores españoles en una misma campaña. Fue en la 2016-17. Ahora, ocho años después, solo queda Santi Aldama.
El canario tiene una gran proyección y cuenta con la confianza del staff técnico y la franquicia de Memphis Grizzlies. Desempeñará un rol muy importante como jugador de la segunda unidad en un equipo con firmes aspiraciones competitivas. Se espera que dé relevo a Jarren Jackson Jr, e incluso, que pueda compartir cancha con él si el experimento de Edey no da sus frutos y deciden jugar más minutos con JJ como cinco titular. La entrega y sacrificio por el equipo de Santi Aldama están fuera de dudas y se espera que siga evolucionando en todos los aspectos del juego.