Una noche mágica. Eso es lo que vivieron los Milwaukee Bucks en Las Vegas con la conquista de la NBA Cup 2024 después de asombrar con un partido impecable. Fueron capaces de cortocircuitar a Oklahoma City Thunder, irreconocible en muchos aspectos del juego e incapaz de frenar todo lo que genera Giannis Antetokoummpo. Desgranamos al detalle lo sucedido.
Si por algo se caracteriza el deporte es porque no se puede dar nada por sentado y todo es susceptible de cambiar rápidamente. Que se lo digan a Milwaukee Bucks, que hace poco más de un mes parecía un equipo deshauciado y con opciones de desintegrarse por completo, mientras que ahora ha conquistado la NBA Cup 2024. Su evidente superioridad en la final frente a Oklahoma City Thunder merece un análisis pormenorizado para entender hasta dónde puede llegar este equipo. Estas son las razones que explican su triunfo:
1. Giannis Antetokounmpo es imparable
Asombrosa actuación la que firmó el griego con un triple-doble de 26/19/10, redondeando toda una NBA Cup estelar. Se puso el mono de trabajo cuando peor estaba su equipo e inspiró a sus compañeros con su ejemplo, encontrando ese nivel de juego que los llevó a ser campeones de la NBA. Los Thunder no encontraron la manera de frenar su influencia.
2. Damian Lillard encuentra su ritmo
El proyecto no estaba funcionando, en gran medida, por lo aparentemente incompatibles que eran las dos estrellas. Sin embargo, el base ha encontrado la manera de ser muy importante, sin apresurarse en los lanzamientos, generando muchas cosas a partir del bote y los bloqueos, y siendo importante en momentos de tensión. En la final firmó 23 puntos que fueron determinantes.
3. Falta de impacto en los Thunder fuera de su Big 3
Estuvieron muy solos Shai, Williams y Hartenstein, sin que hubiera ningún otro jugador de los Thunder que llegara a los diez puntos. No encontraron la manera de implicar a sus compañeros y se convirtieron en un equipo predecible y fácil de frenar para la defensa de los Bucks.
4. Pésimos porcentajes de triples de Oklahoma
Resulta imposible ganar un partido de esta magnitud con un porcentaje de acierto en el triple del 15,6%. Tiraron hasta en 32 ocasiones desde más allá de la línea, acertando en solo cinco tiros. La desconfianza afectó también a los tiros de campo generales, con un pobre porcentaje del 33,6%, solo matizado por el buen hacer de Hartenstein en la pintura.
5. Superior esfuerzo colectivo de los Bucks en el rebote y mejor circulación de balón
Gran cohesión de equipo la que transmitieron los de Wisconsin durante toda la final, prorrogando lo que se había visto en toda la NBA Cup. Dominaron de forma apabullante el rebote, con 52 por los 43 de sus rivales, mientras que aún mayor fue la diferencia en asistencias (25 contra 13), lo que da una idea de lo bien que movieron la pelota.