El impacto del tanking en la NBA se ha reducido considerablemente en los últimos tiempos por la inclusión del play-in y la reformulación de la lotería del Draft, pero sigue siendo inevitable que algunas franquicias perciban como la opción ideal dejarse ir, perder partidos y soñar con un puesto en el siguiente Draft. Eso es lo que está sucediendo ya esta temporada.
Siempre va a estar ahí, por muy incómodo que sea. El tanking es algo inherente a la NBA y hay que aprender a convivir con ello. Cada vez es más sutil y menos equipos se entregan con pasión a él, pero a estas alturas de campaña observamos ya un buen puñado de franquicias que asumen con gusto cada derrota y no ponen demasiado interés en evitarlas. Vienen grandes talentos en el NBA Draft 2025, como Cooper Flag, y se aspira a llegar a la lotería con muchos boletos.
- Conferencia Este
Hay cuatro equipos que han renunciado completamente a la competición y emprenden una deriva poco competitiva en la que pueden incluirse traspasos de reconstrucción. Washington Wizards, Charlotte Hornets, Toronto Raptors y Brooklyn Nets son conscientes de que no van a sacar nada positivo de ganar partidos y piensan ya en el futuro.
- Conferencia Oeste
Las cosas aquí están algo más difusas ya que tan solo tres conjuntos tienen la voluntad firme de renunciar a competir para pensar en el Draft. New Orleans Pelicans, Portland Trail Blazers y Utah Jazz están comenzando procesos de reconstrucción a largo plazo, que aspiran a acelerar con la selección de alguno de los grandes talentos que aterrizarán en la liga el próximo año. No se espera que ningún otro equipo se sume, a no ser que Sacramento Kings haga algún traspaso de una estrella y opte por pensar ya en el futuro.