La temporada de San Antonio Spurs dio un giro devastador cuando Victor Wembanyama fue descartado para el resto de la temporada regular 2024-25 debido a una trombosis venosa profunda en su hombro derecho. La ausencia de la superestrella francesa descarrila las ambiciones de playoffs del equipo y expone su escasa profundidad en el frontcourt.
Wembanyama, que ya era uno de los 15 mejores jugadores en su segunda temporada, lideraba la NBA con 3,8 tapones por partido y era el principal candidato a Jugador Defensivo del Año. San Antonio esperaba luchar por un puesto en los playoffs tras adquirir a De'Aaron Fox, pero sin Wembanyama, su temporada está prácticamente acabada. La sequía de playoffs de los Spurs, que ya duraba cinco años, probablemente se alargue ahora a seis.
La pérdida de Wembanyama agrava los evidentes problemas de San Antonio en la primera línea. El traspaso de Zach Collins por Fox dejó al equipo con Charles Bassey como principal pívot suplente, pero éste sufrió un esguince del ligamento cruzado anterior, lo que mermó aún más su plantilla. Los Spurs firmaron un contrato de 10 días con Bismack Biyombo como refuerzo, pero se espera que sus cifras de rebote, actualmente 13º de la liga, disminuyan sin su gran estrella. Es probable que Biyombo obtenga ahora un contrato estándar tras debutar con los Spurs el último día de su contrato de 10 días.
De cara al futuro, la elegibilidad de Wembanyama para una extensión máxima de novato en 2026 podría alcanzar los 326 millones de dólares si obtiene honores de MVP, DPOY o All-NBA. A pesar de esta lesión, los Spurs seguirán construyendo en torno a su unicornio. Se centrarán en renovar a Fox, que puede optar a una extensión de cuatro años y 229 millones de dólares en agosto. Los Spurs también podrían conseguir dos selecciones de la lotería en junio, dependiendo de dónde caigan sus propias selecciones del draft y las de Atlanta Hawks.
Antes de la lesión de Wembanyama, los Spurs se enfrentaban a una dura decisión con respecto a su rotación de bases. Con Fox, el novato Stephon Castle y el veterano Chris Paul en la ecuación, San Antonio consideró si mover a Paul al banquillo. Sin embargo, dada su promesa de darle la titularidad esta temporada, tal cambio parecía improbable.
Ahora, el papel de Paul es aún más incierto. Si los Spurs abandonan sus esperanzas de playoffs, podrían optar por comprar a Paul, lo que permitiría al jugador de 39 años unirse a un contendiente. Alternativamente, si siguen luchando por un puesto en la postemporada, podrían desplegar a Paul, Fox y Castle juntos, de forma similar a la etapa de Paul en Oklahoma City Thunder junto a Shai Gilgeous-Alexander y Dennis Schroder.
Con un récord de 24 victorias y 29 derrotas, las esperanzas de San Antonio de entrar en el play-in penden de un hilo. Están a tres partidos del 10º puesto del Oeste, y necesitan superar a los Phoenix Suns para seguir en liza. Sin embargo, con la baja de Wembanyama, el tanking podría convertirse en una estrategia más viable.
Si la temporada terminara hoy, San Antonio entraría en la lotería del draft en el 10º puesto, la misma posición desde la que Atlanta saltó al nº 1 el año pasado. Si suben al octavo puesto en la lotería, sus posibilidades de conseguir la primera elección se duplicarían. Los Spurs podrían aprovechar esa oportunidad para emparejar a otra joven estrella con Wembanyama y Fox, reforzando su núcleo para futuras competiciones.
Otros efectos secundarios de la lesión de Victor Wembanyama
Antes de su lesión, Wembanyama era el gran favorito a Jugador Defensivo del Año. Sin embargo, al perderse el mínimo de 65 partidos queda eliminado para los premios de temporada regular, lo que abre la carrera a otros aspirantes.
Jaren Jackson Jr., líder de la séptima defensa de la NBA, los Memphis Grizzlies, y Evan Mobley, ancla de la octava defensa de la liga, los Cleveland Cavaliers, son ahora los favoritos. Jackson aspira a su segundo premio DPOY, mientras que Mobley busca su primero. Económicamente, una victoria en el DPOY aumentaría la posibilidad de ampliación de contrato de Jackson a 345 millones de dólares, mientras que el de Mobley pasaría de 224 a 269 millones.
Los guards también pueden optar al DPOY. Dyson Daniels, escolta de los Atlanta Hawks, se acerca a una rara hazaña: promediar tres robos por partido, algo que consiguió por última vez en 1990-91. Amen Thompson y Luguentz Dort también presentan casos convincentes, con Dort liderando la históricamente dominante defensa de los Thunder.
La lesión de Wembanyama también afecta a las selecciones para el All-NBA. Su ausencia deja sitio a otra estrella. LeBron James, a sus 40 años, sigue siendo una fuerza dominante. Su reciente actuación de 40 puntos contra los Portland Trail Blazers le convirtió en el primer jugador de la historia de la NBA que registra varios partidos de 40 puntos después de cumplir los 40.
James ya estaba en camino de ser seleccionado para el All-NBA, pero ahora, con un competidor menos, podría subir del Tercer Equipo al Segundo. Otros jugadores que probablemente se beneficien de la ausencia de Wembanyama son Kevin Durant, Stephen Curry, Jaylen Brown, Kyrie Irving, Damian Lillard, Cade Cunningham y Alperen Sengun.
El estado de Wembanyama repercute en toda la NBA, afectando a las eliminatorias de playoffs, a la lotería del draft y a las batallas por los premios individuales. San Antonio debe reagruparse y planificar el futuro, mientras que jugadores como LeBron, Jackson Jr. y Mobley podrían ver cómo su legado cambia debido a su ausencia. El panorama de la NBA ha cambiado drásticamente, demostrando una vez más que incluso la lesión de un jugador puede tener consecuencias de largo alcance. También pone de relieve el impacto que Wemby ya tiene en la NBA.