Jamás subestimes el corazón de un campeón y más cuando se revuelve tras verse herido y acorralado. Golden State Warriors es ese león herido que quiere vengarse de los que le han atacado y dieron por extinto su reinado. La llegada de Jimmy Butler ha cambiado todo por completo y el triunfo ante Denver Nugets por 118-104 es la demostración firme de sus aspiraciones este curso.
Exhibiciones continuas de poderío, carácter competitivo e inteligencia táctica. Eso es lo que están ofreciendo unos Golden State Warriors cuyo balance es de 20-2 con Jimmy Butler y Stephen Curry compartiendo cancha. Todos los rivales saben ya a qué atenerse al ver esos número en un equipo plagado de jugadores experimentados y rebosantes de intangibles. Parece imposible frenar a un Stephen Curry completamente desatado, que ha vuelto a activar los resortes de su juego sin balón, con Draymond Green haciendo un impecable trabajo sucio.
- Los Warriors presentan un balance de 20 victorias y 2 derrotas con Curry y Butler compartiendo cancha
Lo que aporta Butler es impagable. No solo otorga una ferocidad defensiva superior, sino que aprovecha los espacios que genera Curry para atacar la pintura, sacar muchas faltas y obtener un canal de anotación que dé aire a sus veteranos compañeros. Moody, Kuminga y Podziemski forman un Big 3 joven cada vez más letal y ese quinteto parece capaz de conseguir cualquier cosa. Quedan cuatro encuentros por disputar de la temporada regular y lo que parece evidente es que aterrizarán en playoffs siendo el equipo más en forma. Golden State Warriors mete miedo a sus rivales.