Los Knicks siguen creyendo: "Tenemos que esforzarnos más"
New York lo seguirá intentando pese a estar a una derrota de la eliminación ante Indiana Pacers
Buena parte del sorprendente recorrido de los New York Knicks en estos playoffs ha estado marcado por su capacidad para salir de situaciones adversas. Desde la espectacular racha de 21-0 en el último cuarto ante Detroit en su debut, hasta los 20 puntos de Karl-Anthony Towns en el cuarto periodo del Juego 3 contra Indiana, el equipo neoyorquino ha vivido al límite. Y si quiere llegar a las Finales de la NBA, tendrá que volver a escalar otra montaña.
La noche del martes, Nueva York volvió a comenzar con el pie izquierdo. Permitió 43 puntos en el primer cuarto y vio a Tyrese Haliburton rozar el triple-doble antes del descanso. Fue una advertencia clara de lo que estaba por venir. Aunque los Knicks lograron mantenerse cerca en el marcador, no encontraron los recursos defensivos necesarios para completar la remontada y terminaron cayendo por 130-121 en el Juego 4, disputado en el Gainbridge Fieldhouse.
Con esta derrota, los Knicks están abajo 3-1 en las Finales del Este. Para clasificar a las Finales de la NBA, deberán vencer a los Pacers tres veces consecutivas, algo que nadie ha logrado desde marzo, ya que Indiana no pierde partidos consecutivos desde entonces.
A falta de pocos minutos para el final, Nueva York recortó la diferencia a solo seis puntos, lo que hizo pensar en otra de sus épicas reacciones. Sin embargo, esta vez no fue suficiente. Haliburton y Pascal Siakam impusieron su jerarquía en el cierre, mientras que los Knicks mostraron sus carencias defensivas en los momentos clave.
Karl-Anthony Towns reflexionó tras el partido sobre el patrón repetido durante toda la postemporada. “En cada partido, nos ponemos en desventaja, salimos de ahí, y eso nos da confianza para pelear en el cuarto periodo. Pero si te pones en esa posición demasiadas veces, acabas quemándote. Hoy no tuvimos esa magia”, aseguró.
Uno de los mayores desafíos para los Knicks ha sido enfrentar a un equipo como Indiana, que castiga con dureza cada error. Nueva York perdió 17 balones, cinco de ellos de Josh Hart, lo que los Pacers convirtieron en 20 puntos. Además, el juego vertiginoso del equipo dirigido por Rick Carlisle exige máxima concentración defensiva. Cualquier rotación mal ejecutada se paga con una canasta fácil.
La inestabilidad en el quinteto titular de los Knicks y los cambios forzados por faltas tempranas facilitaron aún más las cosas a Indiana. “Puedes detener una acción, pero enseguida viene la siguiente y luego otra más. Si un jugador comete un error, afecta a toda la posesión”, explicó Hart, subrayando la necesidad de estar más concentrados.
Ofensivamente, los Knicks no estuvieron mal. Jalen Brunson y Towns sumaron 55 puntos con un 50% de acierto y generaron 19 tiros libres. OG Anunoby también destacó en la segunda mitad con 22 puntos. Pero el ataque de Indiana fue aún más letal. Haliburton y Siakam se combinaron para 62 puntos y un 50% en tiros. Haliburton, además, logró un hito histórico: 30 puntos, 15 asistencias y 10 rebotes sin pérdidas de balón, algo inédito en los registros de playoffs desde 1977-78.
El suplente Bennedict Mathurin también brilló con 20 puntos en solo ocho lanzamientos.
Brunson reconoció sus limitaciones defensivas y fue autocrítico. “No estoy haciendo lo suficiente. Tengo que marcar la diferencia”. Towns respaldó a su compañero pero apuntó a una responsabilidad compartida. “No es solo él, somos todos. Tenemos que esforzarnos más para que les cueste anotar”.
El propio Towns salió a la rueda de prensa cojeando, tras lesionarse la rodilla izquierda en los minutos finales. A pesar de eso, se mantuvo en el partido. Nueva York ahora necesita más que nunca esa resiliencia que lo ha caracterizado durante estos playoffs. De lo contrario, su camino terminará antes de lo soñado.