Alemania sobrevivió a una noche desacertada desde el perímetro para imponerse finalmente a Portugal por 85-58 en los octavos de final del EuroBasket 2025, en un partido que marcó el regreso al banquillo de su seleccionador, Álex Mumbrú, tras superar una enfermedad que lo había llevado al hospital.
Los vigentes campeones del mundo mantienen su condición de invictos en el torneo y alcanzan por tercera edición consecutiva los cuartos de final. Alemania, que hasta ahora no había sido puesta a prueba y llegaba como el equipo más anotador con una media de 105,8 puntos por partido, se vio sorprendida en el inicio. Los lusos llegaron a ponerse 7-2 y también dominaron 26-21 y 32-21 al descanso. Los germanos solo anotaron 14 puntos en el segundo cuarto, su registro más bajo en un parcial durante todo el campeonato, y se fueron al vestuario con 31, su cifra más reducida en una primera parte.
Tras la reanudación, las dificultades desde el triple mantenían a Portugal en el partido, acercándose 44-43. Entonces apareció Maodo Lo con un triple clave, el segundo de Alemania tras 24 intentos fallidos. Una racha de 8-0 dio aire a los campeones (52-43), pero la ventaja volvió a estrecharse (52-51) al final del tercer cuarto. El despegue definitivo llegó en los últimos diez minutos con un demoledor parcial de 22-3 que sentenció el encuentro.

Franz Wagner fue elegido mejor jugador del partido tras liderar a Alemania con 16 puntos, 7 rebotes y 6 asistencias, además de aportar la energía que necesitaba el equipo en momentos críticos. Dennis Schröder también sumó 16 puntos, Isaac Bonga brilló con 15 tantos, 7 rebotes y 4 robos, mientras que Maodo Lo terminó con 12 puntos gracias a sus 4 triples en momentos decisivos. Por Portugal, Neemias Queta fue el más destacado con 18 puntos y 11 rebotes, pero su actuación no bastó para frenar el empuje final alemán.
Alemania había llegado al cruce con un 43% de acierto desde la línea de tres, pero comenzó con un pésimo 1 de 24. Sin embargo, reaccionó a tiempo anotando 6 de sus 7 siguientes intentos para cerrar con un 20% (6 de 30).
El triunfo supone un aviso para Alemania, que por primera vez en el torneo se vio contra las cuerdas. La selección de Mumbrú suma ya cinco victorias en cinco enfrentamientos históricos ante Portugal, al que no se medía desde 1997. En cuartos, se enfrentará al ganador del Italia-Eslovenia. Para Portugal, la eliminación no empaña una participación histórica: el equipo se despide entre los 16 mejores por primera vez desde 2007 y deja la base para seguir progresando en futuras citas internacionales.