La temporada 2025/26 de la NBA comenzó para San Antonio Spurs con una victoria por paliza contra Dallas Mavericks. Pero es que no solo eso, sino que además Victor Wembanyama completó una actuación totalmente dominante, de nivel MVP. ¿Será ya el año para que la franquicia de Texas pelee por el anillo?
Ocho meses y 11 días después de su último partido oficial, Victor Wembanyama volvió a las canchas de la mejor liga del mundo con una actuación que rozó lo histórico. El joven francés lideró a San Antonio Spurs a una contundente victoria por 125-92 sobre Dallas Mavericks, firmando 40 puntos, 15 rebotes, tres tapones y sin una sola pérdida de balón.
Tras ser diagnosticado con trombosis venosa profunda a comienzos de 2025, el futuro de Wembanyama se vio momentáneamente en duda. Ocho meses después, su retorno no solo demostró que está completamente recuperado, sino que ha regresado con un dominio y una madurez que impresionaron incluso a su propio entrenador.
“Llevaba ocho meses fuera”, recordó Mitch Johnson, técnico de los Spurs. “Así que verlo disfrutar del momento y jugar a ese nivel fue increíble. Pero lo más notable no fueron los 40 puntos, sino el cero en pérdidas. Cada jugada que hizo fue sólida, controlada, precisa. Eso dice mucho del trabajo que ha hecho en la recuperación”.

Un grupo en los Spurs cada vez más asentado
La química entre Wembanyama y el novato Stephon Castle fue otro punto destacado de la noche. Entre ambos anotaron o asistieron en 42 de los 60 puntos de los Spurs en la primera mitad, construyendo una ventaja que Dallas nunca logró revertir.
Después del encuentro, Wembanyama habló con la serenidad de quien ha aprendido a valorar cada instante en la cancha: “Tenía mucho más control de mí mismo. Ya no me preocupa la mente, porque he vivido lo que significa estar al borde de perderlo todo, tu carrera, tu salud. No doy nada por sentado. Y físicamente… me divierto. Moverme ya no me cuesta, y eso me hace disfrutar cada jugada. Sé que tengo margen para mejorar, y voy a hacerlo”.
“Parece que cada día intentamos poner un ladrillo para construir una gran mansión”, dijo con una sonrisa. “Y sentí que hoy ese trabajo estaba hecho. Esto es por lo que hemos estado luchando. Queríamos dejar una huella como grupo, demostrar que el esfuerzo del verano valió la pena. Nos sentimos preparados, sin arrepentimientos. Hicimos todo lo que teníamos que hacer”.
En San Antonio, la emoción es palpable. La franquicia ve en Wembanyama no solo a su nueva superestrella, sino al eje sobre el que volver a construir un proyecto competitivo en la Conferencia Oeste, cada vez más feroz. Su madurez, su liderazgo silencioso y su evolución física tras la lesión parecen haberlo llevado a un nuevo nivel.
“Cada día intentamos construir algo grande”, insistió el francés. “Hoy pusimos otro ladrillo. Pero todavía queda mucho por levantar”.
El mensaje es claro: Wembanyama ha vuelto, y los Spurs vuelven a soñar con grandeza.