James Harden vuelve a colocarse en el foco de los rumores NBA en un momento especialmente convulso para los Los Angeles Clippers, que atraviesan una de las situaciones más inestables de toda la liga. El equipo está siendo un auténtico desastre competitivo, con un balance de 5-16 que lo coloca como segundo peor del Oeste, y su ambiente interno es cada vez más extraño. En mitad de este escenario, la posible salida de Harden se convierte en un tema recurrente en los medios estadounidenses.
La incertidumbre en la franquicia californiana crece a diario. Los Clippers están lidiando con un vestuario tenso, marcado por la posible sanción a Kawhi Leonard y a la propia organización, mientras digieren el despido silencioso de Chris Paul, un movimiento repentino que dejó desconcertado al grupo. La reciente victoria con Leonard disponible no cambia la sensación general: el proyecto está tambaleándose y las señales internas apuntan a una fractura difícil de ocultar. El equipo gana un partido puntual, pero no muestra estabilidad ni rumbo (perdieron los 5 anteriores).
En este contexto, la continuidad de Harden ya no parece una garantía. Su nombre empieza a aparecer en escenarios de traspaso impulsados por la necesidad de los Clippers de redefinir su camino y por el atractivo contractual del propio jugador. Harden cuenta con una player option para la próxima temporada de 42 millones de dólares, pero solo 13,3 millones están garantizados hasta el 29 de junio, un detalle que facilita tanto un traspaso como una reestructuración del proyecto receptor.
Dentro de estos rumores NBA, el analista Dan Favale, de Bleacher Report, plantea un escenario particularmente llamativo que vincula a Harden con los Atlanta Hawks, quienes podrían estar valorando la salida de Trae Young tras comprobar que pueden competir sin él. La propuesta de Favale describe un traspaso de gran dimensión: Atlanta recibiría a James Harden, a Brook Lopez —pieza que encajaría en la operación por motivos salariales y de rotación interior—, una primera ronda del draft de 2030 y un intercambio de primeras rondas en 2031. A cambio, los Clippers recibirían a Trae Young, mucho más joven que Harden y capaz de liderar un nuevo ciclo en Los Ángeles.
Para los Clippers, el movimiento tendría sentido si deciden romper definitivamente con su núcleo actual. Young no solo ofrece anotación y creatividad ofensiva, sino un margen de progresión acorde a una reconstrucción inmediata. Para los Hawks, la llegada de Harden representa un talento todavía vigente a corto plazo y con un coste económico menor en términos de compromiso garantizado.
Las dudas de los Hawks
Aun así, en Atlanta surgen dudas razonables. El equipo ha logrado un 11-6 sin Young desde su lesión, fortaleciendo su defensa —una de las mejores de la liga— y mostrando un ataque más coral, con más pases y menos dependencia de una sola figura. Incorporar a Harden podría comprometer ese equilibrio recién encontrado y reabrir los problemas defensivos que el equipo arrastraba durante años.