LeBron James sabía que su racha podía terminar, pero en ese instante no fue lo importante. Con el partido igualado y la última posesión en sus manos, eligió pasar el balón. Y con ese gesto, su legendaria secuencia de 1.297 partidos de temporada regular anotando al menos diez puntos llegó a su final. 18 años, 10 meses y 29 días.
El líder histórico en puntos de la NBA se quedó en ocho tantos en la victoria de Los Angeles Lakers por 123-120 ante los Toronto Raptors, aunque firmó la asistencia decisiva: un pase a Rui Hachimura para el triple ganador sobre la bocina.
Al ser preguntado por lo que sintió al ver cómo concluía su racha, James fue contundente: “Nada. Ganamos”.
Pudo haber buscado el tiro final para mantener cifras dobles y cerrar él el encuentro, pero prefirió encontrar al compañero liberado en la esquina izquierda. Hachimura acertó y James celebró con los brazos al aire. “Siempre hay que hacer la jugada correcta. Así aprendí este deporte y así he jugado toda mi carrera”, explicó.
Su entrenador, JJ Redick, destacó que James sabía perfectamente cuántos puntos llevaba, pero subrayó que actuó como tantas otras veces: priorizando la lectura del juego. Cuando volvió a pista por última vez, a 5:23 del final, acumulaba seis puntos con un 3 de 15 en tiros. Aún sumó una canasta a falta de 1:46 para empatar el duelo y falló un lanzamiento a 1:01 del cierre que le habría dado los diez puntos. Después, no volvió a tirar, aunque tuvo oportunidad cuando Austin Reaves le entregó el balón en los segundos finales.
Redick apuntó que “los dioses del baloncesto suelen recompensar cuando haces lo correcto”. Y sus compañeros compartieron esa visión. “Es un jugador tremendamente generoso. Tenía la ocasión, pero por quién es y por cómo entiende el juego, hizo el pase a Rui y ganamos”, comentó Jake LaRavia.
La racha de James, iniciada el 6 de enero de 2007, era de largo la más extensa de la historia: Michael Jordan llegó a 866 partidos, Kareem Abdul-Jabbar a 787 y Karl Malone a 575. Entre los jugadores en activo, Kevin Durant pasa a liderar ahora la lista con 267 encuentros, una cifra lejanísima de la que mantuvo el alero de los Lakers.
Se veía venir el final
Aunque James solía alcanzar la decena de puntos antes del último cuarto —lo consiguió en 1.266 de esos partidos—, había tenido dos avisos recientes: nueve puntos antes del cuarto final ante Dallas el 28 de noviembre y seis ante Phoenix el lunes. Frente a los Suns logró prolongar la racha. Un partido después, esta quedó atrás, y aun así el cuatro veces campeón no mostró preocupación.
“Siempre hago la jugada adecuada. Eso es automático. Ganes, pierdas o empates, hay que hacer lo correcto. El juego siempre me devuelve algo”, aseguró tras el encuentro.