Problemas físicos, falta de disciplina, complicado encaje en sus equipos, el inexorable paso del tiempo y el hastío y final de la paciencia de sus franquicias. Todos esos factores han confluido en cinco jugadores estelares de la NBA, que parecen estar recuperando algo el tono en las últimas semanas y que intentarán demostrar en 2026 que siguen perteneciendo a la élite.
Muchos dan sus carreras por perdidas y los coletazos de las últimas semanas son interpretados como señales esporádicas de lo que fueron y nunca más serán. Sin embargo, también se pueden interpretar dichas actuaciones como una luz de esperanza, una señal de que los tiempos oscuros están próximos a acabar y podremos volver a contar con ellos. Joel Embiid es el caso más paradigmático, estando totalmente condicionado por sus problemas físicos. Solo si encuentra la salud, demostrará que su nivel de juego no se ha devaluado.
Algo más controvertidos son los casos de Trae Young y Ja Morant, dos bases tan díscolos como talentosos, cuya presencia en sus equipos parece estorbar y que podrían ser traspasados pronto. En caso de que eso se produzca, donde aterricen lo harán con sed de redención. Zion Williamson es otro que hace penitencia con su cuerpo, pero que cuando está libre de problemas, continúa poniendo de manifiesto su nivel, mientras que Kawhi Leonard nos tiene acostumbrados a sus desapariciones, pero la de 2025 ha sido más prolongada y alarmante, mientras que su resurrección, aún en período de gestación, puede ser inolvidable.