Han bastado unos meses de temporada regular para que varios equipos NBA asuman su situación y redoblen sus esfuerzos por perder partidos. Desde antes de arrancar, se sabía que había firmes candidatos a tankear, pero todos los equipos buscan probarse a sí mismos, ver qué pueden hacer con sus recursos y competir. A partir de ahora, varias franquicias toman un rumbo claro de perder partidos.
Proyectos anclados en intentos fallidos y sin futuro, crisis coyunturales con paréntesis competitivos, grupos jóvenes en busca de más recursos en el Draft... Son diversos los escenarios que conducen a las franquicias NBA al tanking. Por mucho que se haya introducido el play-in, continúa habiendo equipos cuya mejor solución es perder partidos. En la Conferencia Este, destaca el caso de Indiana Pacers, que ha intentado competir sin Haliburton, pero se ha dado cuenta de que este curso ha de ser tomado como un valle, con el que reforzarse en el Draft.
Más acusada aún es la situación de Washington Wizards, que sigue sin encontrar recursos que le hagan creer en competir a corto plazo, y de unos Brooklyn Nets que buscan traspasar a sus jugadores referentes de la actualidad para intentar atraer alguna estrella que acelere su proceso. En la Conferencia Oeste, los casos de New Orleans Pelicans y Sacramento Kings. Los de Louisiana han encontrado ya en Fears y Queen su proyecto, pero quieren seguir cosechando rondas. Algo más controvertido es el caso de Dallas Mavericks, que buscará perder para aprovechar la única primera ronda de Draft que tienen disponible en los próximos años.